REDACCIÓN INTERNACIONAL, (AFP). -El presidente de la región autónoma del Kurdistán iraquí, Masud Barzani, dio a entender este viernes que sus fuerzas no cederán el control de la ciudad petrolera de Kirkuk, al norte de Bagdad.
"Ahora se acabó", dijo a la prensa, refiriéndose a la disputa que opone desde hace tiempo el Kurdistán a la administración central de Bagdad sobre la ciudad multiétnica de Kirkuk.
Las fuerzas kurdas tomaron el control de la ciudad el 12 de junio después de que el ejército iraquí se retirara de ella ante la progresión de los insurgentes sunitas."Había fuerzas iraquíes en estas zonas, pero hubo un vacío de seguridad y los Peshmergas (las fuerzas kurdas) vinieron a llenar el vacío", declaró Barzani en rueda de prensa conjunta con el ministro de Relaciones Exteriores británico, William Hague, de visita en Irak .
"Hemos dado diez años al gobierno federal para resolver los problemas de estas zonas" disputadas, añadió, refiriéndose a territorios que se extienden desde la frontero irano-iraquí hasta la de Siria.
Según analistas y diplomáticos, numerosas disputas entre Bagdad y el Kurdistán iraquí, sobre todo por la voluntad de los kurdos de exportar petróleo sin pasar por el gobierno central, constituyen desde hace tiempo una amenaza para la estabilidad de Irak.
