El presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, pidió este sábado investigar si altos mandos policiales ordenaron matar al zar antidrogas Arístides González, como denunciaron medios locales y luego The New York Times, que dio nombres de oficiales.
"Toda esa información que va saliendo le va a permitir a los entes investigadores del Estado, y particularmente al Ministerio Público empezar a hilvanar toda esa información que oficialmente (...) no se daba a conocer", declaró el mandatario a medios locales.
El periódico local El Heraldo publicó un supuesto informe del Ministerio de Seguridad, según el cual la cúpula de la policía mandó matar a González el 8 de diciembre de 2009 a petición de un capo del narcotráfico y luego a otras personas.
La fiscalía investigó en los archivos y computadoras de la policía en el cuartel general de Casamata pero dijo que solo halló "indicios" de que policías había matado a González.
El viernes The New York Times publicó un artículo diciendo, en base a informes, que a González lo mandaron a matar unos 25 oficiales de la policía, incluyendo los directores generales José Luis Muñoz Licona, José Ricardo Ramírez del Cid; y el entonces jefe de la Dirección General de Investigación Criminal(DGIC), José Murillo López, quienes actuaron a petición de un narcotraficante identificado como Winter Blanco.
El periódico estadounidense también dijo que tuvo acceso a un informe de que los altos oficiales mandaron a matar también al exasesor de Seguridad, Alfredo Landaverde el 7 de diciembre del 2011 y a otras personas.
"Hoy hay retazos de información surgiendo y ahora lo que corresponde es que el Ministerio Público pueda ir tomando las líneas de investigación y a mi juicio tendrán que llamar a todos los oficiales, a todas las personas que se mencionan", subrayó el presidente.
Varios de los oficiales mencionados dieron reacciones a medios locales rechazando las acusaciones.
Las acusaciones son "totalmente falsas, de ninguna forma pudo haber ocurrido esos hechos, mis principios y valores siempre me orientaron a preservar la vida", aseguró Muñoz Licona. "A mí tráiganme pruebas", subrayó.
