Cinco estados de Estados Unidos celebran primarias este sábado para elegir a los candidatos presidenciales de los partidos, en momentos en que el aspirante republicano Donald Trump divide como nunca a su propio campo y el demócrata Bernie Sanders intenta reducir la brecha con Hillary Clinton.
Cuatro primarias republicanas (Luisiana, Kentucky, Kansas y Maine) y tres demócratas (Luisiana, Kansas y Nebraska) tienen lugar este sábado.
Falta saber si el último ataque lanzado contra Trump el jueves por el excandidato presidencial republicano de 2012 Mitt Romney ayudará a frenar el avance del magnate. La mayor cantidad de delegados serán escogidos en Luisiana, un estado del sur donde Trump y Clinton son dados por ganadores.
Ambos salieron victoriosos del supermartes del 1 de marzo, al adjudicarse cada uno siete estados. 

La élite del Partido Republicano y sus seguidores han quedado paralizados por la virulenta retórica usada por el magnate durante el undécimo debate republicano del jueves, con miras a las elecciones presidenciales de noviembre. A pesar de sus victorias en las primarias, su tono escandaloso hacen dudar de su elegibilidad y complican a sus más fieles seguidores. La idea es que los líderes del partido deben redoblar sus esfuerzos para perjudicar sus avances. La mira está puesta en la crucial jornada del 15 de marzo, cuando cinco estados vitales van a escoger a sus delegados, entre ellos Florida. Para empeorar el estado de pánico de los conservadores, el magnate anuló su participación del sábado en la conferencia CPAC, la gran cita anual de los conservadores estadounidenses, cerca de Washington. El viernes su equipo de campaña justificó su ausencia diciendo que tenía que asistir el sábado a un mitin en Wichita, Kansas, antes de los caucus (asambleas electorales). Luego irá a Florida. Los organizadores de la conferencia se declararon “muy decepcionados” por su ausencia y dijeron que “su decisión envía un mensaje muy claro a los conservadores”. Jenny Beth Martin, cofundadora del movimiento ultraconservador Tea Party, gracias al cual numerosos conservadores como Ted Cruz entraron al Congreso en 2010 y 2012, llamó a los participantes en la conferencia CPAC a apoyar a Cruz, quien también está en carrera hacia la Casa Blanca. El magnate entrega un "argumento seductor" al afirmar que va a devolver la grandeza a Estados Unidos, pero "Donald Trump se ama a sí mismo ante todo", expresó Martin.
