Un policía comparecía este jueves 21 de noviembre ante la justicia francesa por haber arrojado un adoquín contra “chalecos amarillos”, el primer juicio contra un agente tras numerosas denuncias de violencias policiales en las protestas antigobierno que sacuden Francia desde hace un año.
La audiencia se celebra unos días después del primer aniversario de este movimiento popular, que el sábado pasado volvió a movilizar a miles de manifestantes en toda Francia en una jornada que se saldó con fuertes disturbios y choques con la policía, sobre todo en París.
Los “chalecos amarillos” acusan a la policía de utilizar tácticas brutales para reprimir el movimiento, en particular el uso de balas de goma que, según un recopilatorio realizado por el periodista independiente David Dufresne, han costado la pérdida de un ojo a al menos 24 personas.
Desde la primera manifestación de los “chalecos amarillos” la Inspección General de la Policía francesa (IGPN) ha recibido 313 denuncias de violencia policial, de las cuales dos tercios están siendo examinadas por fiscales que deben determinar si existen pruebas suficientes para presentar cargos.
El oficial de 44 años, que había sido filmado arrojando un adoquín contra una multitud en una manifestación en la capital francesa el 1 de mayo, llegó al tribunal de París con el rostro disimulado bajo una capucha.
El agente, que sigue en funciones, debe responder a cargos de “violencia deliberada por parte de una persona que ocupa un cargo de autoridad pública”.
Podría ser condenado a hasta 3 años de cárcel y una multa de 50 mil dólares.
Por hechos similares, un “chaleco amarillo” de 34 años fue condenado a ocho meses de prisión a inicios de año.
El abogado del agente, Laurent Boguet, dijo a la AFP que solicitará su absolución, entre otras cosas porque nadie se ha constituido en parte civil en el caso.
“El 1 de mayo fue un día extremadamente violento (...) [los policías] fueron víctimas de lanzamientos de piedras”, declaró al inicio del juicio el letrado.
Pocos minutos antes de los hechos de los que se le acusa, su superior había recibido en el rostro un adoquín lanzado por un manifestante, por lo que tuvo que ser hospitalizado.
Otro policía será juzgado en las próximas semanas por abofetear a un manifestante durante la misma protesta, una escena que también fue grabada y difundida en las redes sociales.
