La primera ministra británica, Theresa May, aseguró este miércoles 5 de septiembre que los dos principales sospechosos de envenenar al exespía ruso Serguei Skripal y su hija son agentes de la inteligencia militar rusa.
Los agentes de la inteligencia británica concluyeron que Alexander Petrov y Rusdan Boshirov trabajan para la agencia rusa GRU.
La fiscalía británica los acusó en ausencia de asociación ilícita para cometer homicidio, intento de homicidio y el uso del agente neurotóxico novichok.
Gran Bretaña no solicitó a Moscú que entregue a los dos sospechosos porque la ley rusa impide la extradición de sus propios ciudadanos, apuntó la fiscal Sue Hemming.
Los dos hombres, ambos de unos 40 años, volaron de la ciudad de Moscú a Londres con pasaportes rusos dos días antes del ataque a los Skripal el pasado 4 de marzo.
