El príncipe Carlos y su esposa Camilla rindieron este jueves 6 de junio un homenaje a los soldados británicos caídos durante el desembarco de 1944 en Francia, mediante una misa celebrada en la catedral de Bayeux (noroeste) y luego una ceremonia en el cementerio británico.
Carlos y Camilla estuvieron acompañados por la ministra de Defensa, Florence Parly, así como por el líder laborista, Jeremy Corbyn.
“Dentro de poco ya no quedará ningún veterano vivo (...) Es más, es increíble que hayan podido vivir tanto después de todo lo que vivieron”, asegura Annabelle Anguet, de 57 años, habitante de Bayeux.
Hace 75 años, los hombres de la 50ª División británica, que habían desembarcado en la playa de Gold, entraron en Bayeux hacia las 7:00 a.m. hora local, prácticamente sin disparar un tiro, lo que convirtió a esa ciudad normanda en la primera liberada en la metrópolis francesa.
Tras la ceremonia religiosa, el príncipe Carlos y Camilla acudieron al cementerio británico, bajo los aplausos de habitantes de la región y acompañados de algunos veteranos en sillas de ruedas.
Centenares de personas asistieron a la ceremonia en el cementerio, donde reposan cerca de 4 mil británicos.
