El presidente ruso Vladimir Putin y el estadounidense Donald Trump volvieron a intercambiar cortesías este viernes, el primero expresando su deseo de ir a Washington e invitando al huésped de la Casa Blanca a Moscú, propuesta que éste aceptó de inmediato.
"Estamos dispuestos a invitar al presidente Trump a Moscú, ha recibido esa invitación. Estoy dispuesto a ir a Washington", a donde lo convidó el presidente de Estados Unidos, declaró Putin en una rueda de prensa en Johannesburgo al margen de la cumbre de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica).
"Pero repito una vez más, (solo) si las condiciones apropiadas para trabajar se implementan allá", advirtió.
La Casa Blanca no tardó en anunciar que el presidente estadounidense estaba abierto a la idea de viajar a Moscú.
"El presidente Trump espera con impaciencia recibir al presidente Putin en Washington después del primer día del año, y está dispuesto a visitar Moscú si recibe una invitación formal", declaró el ejecutivo estadounidense en un comunicado.
La primera cumbre de ambos líderes tuvo lugar el 16 de julio en Helsinki.
Causó un gran escándalo en Estados Unidos, donde se interpretó que las declaraciones de Trump fueron demasiado conciliadoras respecto a su homólogo ruso.
Por su parte, Putin juzgó que las conversaciones fueron "muy exitosas", así como Donald Trump.
Las reuniones con Trump son "útiles", insistió el viernes Putin. "Los contactos al más alto nivel político son necesarios", subrayó.
