RÍO DE JANEIRO, Brasil. (AFP).– Cinco autobuses fueron incendiados hoy, lunes, por la noche en una favela de Río de Janeiro, ciudad sede de la clausura del Mundial, después de la muerte de un joven en un tiroteo entre policías y delincuentes, informó TV Globo.
El joven de 17 años murió por disparos a bordo de un carro robado. Un arma de fuego fue hallada a su lado, dijo la Policía Militar al portal de noticias G1.
Según las autoridades, la Policía estaba llevando a cabo una operación contra el tráfico de drogas y el robo de vehículos en el denominado Morro de Chapadao, favela ubicada en la zona norte de Río de Janeiro.
Tras el incidente, unas veinte personas descendieron de la favela y prendieron fuego a los autobuses. Más temprano hoy, lunes, tres carros habían sido quemados en la favela del Alemao, también en Río, en respuesta a la muerte de una mujer de 72 años, Arlinda Becerra de Assis, en circunstancias aún no determinadas.
Estos hechos ocurren pocos días después de violentos disturbios en la zona turística de Copacabana tras la muerte de un joven bailarín en la favela Pavao–Pavaozinho, muy cerca de este barrio considerado una postal de Rio y de Brasil.
Seis policías que participaron en una operación en la zona donde murió el joven hace casi una semana, reconocieron haber disparado. Aún debe determinarse si la bala que lo mató era policial o de narcotraficantes, dijeron las autoridades.
