El Parlamento cubano decidió extender su actual mandato dos meses, hasta abril de 2018, un fuerte indicio de que también se retrasaría la salida del presidente Raúl Castro del poder, prevista para febrero.
La Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), el parlamento unicameral, aprobó el lunes extender su mandato hasta el 19 de abril de 2018, cuando será elegido el líder de ese cuerpo legislativo y “los miembros del Consejo de Estado”, señaló una información circulada por medios de prensa locales.
Castro es, según la Constitución, el presidente del Consejo de Estado, y hasta ahora se había informado que su gobierno debía cesar en febrero, precisamente cuando concluyera esta legislatura, dando lugar a la elección de un nuevo mandatario.
La ANPP tomó ese acuerdo debido a las afectaciones provocadas en septiembre pasado por el huracán Irma, que “impidió cumplir el cronograma electoral y obligó a posponer las fases posteriores del proceso”, según los medios de prensa estatales.
La Constitución establece que la Asamblea o Legislatura se instala por cinco años, y de ellas emana el Consejo de Estado, su presidente y vicepresidente. El tiempo que durará la legislatura, sin embargo, puede extenderse en caso de guerra o circunstancias excepcionales.
En este caso, el argumento fue el paso de Irma, el ciclón más fuerte formado hasta ahora en el Atlántico y que tuvo un fuerte impacto económico en Cuba, aunque las autoridades no informaron el monto específico. Dejó 10 muertos y destrozos en la infraestructura turística, las viviendas y la agricultura.
Los medios de prensa locales dieron cuenta también del “dictamen” de la ANPP, por el cual desde el 15 de diciembre el propio Consejo de Estado había solicitado extender el mandato de la actual legislatura, pues debido a los daños de Irma se hacía imposible que la actual concluyera su mandato el 23 de febrero, como estaba previsto.
El mandatario, quien sucedió a su hermano Fidel en 2006, fue electo posteriormente y anunció en reiteradas ocasiones sus intenciones de no aceptar una reelección, dando lugar a una sucesión en la cual por primera vez en décadas el gobernante de la isla no llevaría el apellido Castro. Expertos y observadores de la isla consideran que el hombre que sucedería a Raúl Castro es el actual primer vicepresidente, Miguel Díaz.
