REDACCIÓN INTERNACIONAL. (AFP). -Sobrecogidos por el anuncio de un cierre inminente, los periodistas de la televisión de Valencia, en España, replican con la mejor arma a su disposición: la antena, por la que a diario lanzan sus mensajes de protesta.
"Sin RTVV (Radio Televisión Valenciana, ndlr), esto ya no lo veréis más", repiten los presentadores de Canal 9 tras la difusión de los reportajes sobre esta región de la costa mediterránea.
En la esquina superior derecha de las pantallas,una palabra advierte de la problemática: "RTVVnoestanca", RTVV no cierra, en valenciano, un dialecto del catalán en el que emite esta cadena.
Cada programa informativo está centrado en el rechazo al cierre, haciendo desfilar numerosos mensajes de apoyo procedentes de las redes sociales o de personalidades del mundo del deporte, la ciencia o la música. Incluso el espacio meteorológico está acompañado por imágenes de las manifestaciones de los trabajadores.
Estos aún están digiriendo el impacto de la noticia: el martes, apenas unas horas después de que la justicia anulara el despido previsto de mil de los mil 700 empleados, el gobierno regional decidió cerrar la cadena, declarándose incapaz económicamente de readmitir a los despedidos. Se trata del primer cierre de una televisión regional en España, un país, que además de la televisión estatal TVE, cuenta con otras 13 televisiones públicas regionales, algunas incluso con varias cadenas.
Desde el miércoles, los periodistas valencianos han tomado el control de las emisiones para denunciar esta decisión. Esto parece haber gustado a la audiencia, que se ha multiplicado por tres, hasta alcanzar una cuota de pantalla del 9.4%.
Este cambio de tono sorprende tras años de benevolencia con el Partido Popular, de derechas, que gobierna en la región: durante sus 24 años de existencia la cadena ha sido "un juguete, un caro instrumento de propaganda al servicio del poder", criticaba el jueves el diario El País.
"Mis mentiras en Canal 9" confesaba esta semana en Twitter la periodista Iolanda Mármol, denunciando el control editorial de la dirección.
