SANTIAGO, Chile. (Reuters).– El norte de Chile seguía sufriendo hoy, jueves, las réplicas del terremoto que sacudió la zona dos días antes, mientras aumentaba el nerviosismo entre los pobladores por las viviendas dañadas, los caminos bloqueados y la demora en la restitución de los servicios públicos. Una comisión de ministros del Gobierno de Michelle Bachelet llegó a la norteña localidad de Alto Hospicio, una de las más afectadas debido a la concentración de viviendas pobres, para intentar buscar soluciones a las miles de familias afectadas. Tras la réplica de magnitud 7.6 que en la medianoche volvió a activar las alertas de tsunami para toda la zona costera del mayor productor mundial de cobre, se han percibido decenas de movimientos, algunos con magnitudes superiores a 6.0. Esa, que ha sido la réplica más fuerte tras el terremoto de magnitud 8.2 que el martes dejó seis muertos, activó por segunda noche seguida alertas de tsunami y la evacuación preventiva de los pobladores e incluso de la propia presidenta Bachelet que se encontraba en la zona para supervisar las labores de emergencia. A pesar de la intensidad del movimiento del miércoles cerca de la medianoche, no hubo reportes de víctimas ni daños de importancia, según las autoridades, que pidieron a las personas retornar a sus hogares poco más de dos horas después. Tampoco se registró una importante variación en el oleaje, a diferencia del martes cuando la marea alcanzó cerca de dos metros, destruyendo barcos pesqueros y dejando daños en puertos y en infraestructura costera que aún no han sido contabilizados. En tanto, medios de comunicación se hacían eco de denuncias de especulación en los precios de los alimentos, al tiempo que los habitantes de la zona alzaban el tono de su demanda por respuestas más rápidas para los cortes en los servicios públicos y de medidas para atender las viviendas dañadas. La Oficina Nacional de Emergencias informó que en las zonas afectadas los servicios de electricidad y agua están repuestos en más de un 70%. Imágenes de televisión mostraban casas con daños estructurales, muros derrumbados y otros daños en sectores residenciales.
SANTIAGO, Chile. (Reuters).– El norte de Chile seguía sufriendo hoy, jueves, las réplicas del terremoto que sacudió la zona dos días antes, mientras aumentaba el nerviosismo entre los pobladores por las viviendas dañadas, los caminos bloqueados y la demora en la restitución de los servicios públicos.
Una comisión de ministros del Gobierno de Michelle Bachelet llegó a la norteña localidad de Alto Hospicio, una de las más afectadas debido a la concentración de viviendas pobres, para intentar buscar soluciones a las miles de familias afectadas.
Tras la réplica de magnitud 7.6 que en la medianoche volvió a activar las alertas de tsunami para toda la zona costera del mayor productor mundial de cobre, se han percibido decenas de movimientos, algunos con magnitudes superiores a 6.0. Esa, que ha sido la réplica más fuerte tras el terremoto de magnitud 8.2 que el martes dejó seis muertos, activó por segunda noche seguida alertas de tsunami y la evacuación preventiva de los pobladores e incluso de la propia presidenta Bachelet que se encontraba en la zona para supervisar las labores de emergencia.
A pesar de la intensidad del movimiento del miércoles cerca de la medianoche, no hubo reportes de víctimas ni daños de importancia, según las autoridades, que pidieron a las personas retornar a sus hogares poco más de dos horas después.
Tampoco se registró una importante variación en el oleaje, a diferencia del martes cuando la marea alcanzó cerca de dos metros, destruyendo barcos pesqueros y dejando daños en puertos y en infraestructura costera que aún no han sido contabilizados.
En tanto, medios de comunicación se hacían eco de denuncias de especulación en los precios de los alimentos, al tiempo que los habitantes de la zona alzaban el tono de su demanda por respuestas más rápidas para los cortes en los servicios públicos y de medidas para atender las viviendas dañadas.
La Oficina Nacional de Emergencias informó que en las zonas afectadas los servicios de electricidad y agua están repuestos en más de un 70%. Imágenes de televisión mostraban casas con daños estructurales, muros derrumbados y otros daños en sectores residenciales.
