MIAMI, Estados Unidos (AP).- La Sociedad Interamericana de Prensa denunció el martes un aumento de los atentados contra periodistas en México y Colombia, y una campaña de amedrentamiento en Bolivia.
Los atacantes dañaron también mobiliario del periódico y equipos, de acuerdo con un comunicado de prensa de la SIP.Silva denunció el ataque y dijo que los agresores habrían sido enviados por algún funcionario municipal descontentos con su trabajo ya que le advirtieron que le bajara el tono de sus notas.
La periodista ha escrito sobre la inseguridad en el municipio y la falta de transparencia e irregularidades en el manejo de fondos del gobierno local.
Entre abril y junio se registraron en México 87 agresiones contra medios y periodistas, de acuerdo con la SIP.
En Colombia, en tanto, Amalfi Rosales abandonó el departamento de La Guajira después de un ataque a tiros contra su vivienda el 2 de septiembre, en el que tanto ella como su familia resultaron ilesos.
Rosales ha realizado coberturas políticas, entre ellas la del ex gobernador Francisco "Kiko" Gómez, en prisión por presuntos vínculos con paramilitares y por estar supuestamente implicado en tres asesinatos.De acuerdo con el comunicado de la SIP, Gómez estaría involucrado en un presunto plan para atentar contra los periodistas Gonzalo Guillén, León Valencia y Ariel Ávila, así como la diputada y ex periodista Claudia López.
Guillén, quien cuenta con un esquema de seguridad de la Unidad Nacional de Protección, salió de Colombia de manera temporal la semana pasada.
Por otra parte, la SIP dijo que recibió una denuncia de la Editorial Día a Día S.A (Edadsa), de Bolivia, sobre una campaña de amedrentamiento que estaría promoviendo el gobierno contra testigos y acusados en un caso por supuesto terrorismo que se ventila en los tribunales de esa nación sudamericana desde hace cinco años.
El hecho tuvo lugar en una audiencia de un juicio entre cuyos imputados está el propietario del grupo editorial. La persona que utilizó la camiseta sin autorización ha sido señalada como presunto miembro del equipo de seguridad de uno de los fiscales del caso."Condenamos este tipo de incidentes que muchas veces aunque sean vistos como actos simples (pero grotescos) pueden entorpecer las garantías del debido proceso", expresó Paolillo.
