SAN SALVADOR, El Salvador (ACAN-EFE).- El excomandante guerrillero Salvador Sánchez Cerén asumió este domingo la presidencia de El Salvador para gobernar por cinco años, con el desafío de frenar las pandillas, lograr el crecimiento de la economía y combatir la pobreza del 40% de la población.
Sánchez Cerén, de 69 años, recibió la banda presidencial azul y blanco que dejó el presidente Mauricio Funes, al ser juramentado por el presidente del Congreso, Sigfrido Reyes, en el anfiteatro de la Feria Internacional, en el oeste de San Salvador.
La ceremonia de investidura de Salvador Sánchez Cerén como nuevo presidente de El Salvador comenzó con la presencia de seis gobernantes, el príncipe de Asturias y otros dignatarios.
El acto, que se celebra en el Centro Internacional de Ferias y Convenciones de San Salvador, es una sesión solemne de la Asamblea Legislativa, dirigida por su presidente, Sigfrido Reyes, del gobernante Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), quien instaló el acto a las 9.12, hora local (15.12 GMT).
A la ceremonia asistieron delegaciones de un centenar de países y organismos internacionales, y unos 6 mil invitados de distintos sectores de la sociedad salvadoreña, según los organizadores.
Después de algunos actos culturales y protocolarios, Reyes tomó el juramento constitucional a Sánchez Cerén y al vicepresidente electo, Oscar Ortiz, a quienes impondrá las respectivas bandas.
Al acto asistieron los presidentes de Costa Rica, Luis Guillermo Solís; Bolivia, Evo Morales; Ecuador, Rafael Correa; de Guatemala, Otto Pérez; de la República Dominicana, Danilo Medina, y de la República rabe Saharaui Democrática, Mohamed Abdelaziz, y el Príncipe de Asturias, Felipe de Borbón.
Además, estuvieron el primer ministro de Taiwán, Jiang Yi-huah; los vicepresidentes de Argentina, Amado Boudou; de Cuba, Salvador Valdés, de Perú, Marisol Espinoza; de Nicaragua, Omar Halleslevens, y el viceprimer ministro de Belice, Gaspar Vega.
