El Salvador alcanzó este martes, por segundo día consecutivo, un récord histórico de 43 homicidios diarios, aumento que las autoridades atribuyen en parte al combate a las pandillas y a un intento de estas por conseguir la atención del gobierno.
Ambas jornadas se dieron en medio de un recrudecimiento de la violencia en el país, que con poco más de 6.5 millones de habitantes tuvo entre el domingo y este martes 125 muertes violentas; es la primera vez que el país registra más de 100 asesinatos en tres días en su historia reciente.
Estadísticas del Instituto de Medicina Legal (IML) revelan que esta cifra estuvo a punto de ser alcanzada en dos ocasiones en lo que va del 2015.
La primera fue entre el 17 y 19 de mayo cuando sumaron 93 muertes violentas, y la segunda entre el 30 de mayo y 1 de junio, cuando fueron 94.
Estos dos meses, mayo y junio, con 643 y 677 asesinatos respectivamente, fueron catalogados cada uno, como el mes "más violento" desde el final de la guerra civil salvadoreña en 1992.
Las autoridades de seguridad señalan que la escalada de asesinatos registrada en los últimos días se debe a las muertes de pandilleros en enfrentamientos armados con la Policía y el Ejército, que solo el domingo causaron la muerte de 11 pandilleros en tres hechos diferentes.
"Una parte muy significativa de las personas que han muerto son pandilleros miembros de estos grupos delincuenciales que han fallecido en intercambios de disparos" con los cuerpos de seguridad y por disputas entre grupos rivales, dijo este miércoles el ministro de Seguridad, Benito Lara, en una entrevista con el canal estatal.
Según la Policía Nacional Civil (PNC) solo el domingo pasado se registraron 7 tiroteos entre la PNC y el Ejército, contra pandilleros.
Sin embargo, las autoridades no arrojan datos precisos sobre el número de víctimas asociadas con las pandillas y el de muertos que no se relacionan con el conflicto de los grupos armados.
El subdirector de la PNC, Howard Cotto, señaló que personas que están muriendo son considerados como traicioneros por las pandillas.
