El gobierno de Juan Manuel Santos anunció este lunes 12 de marzo la reactivación de los diálogos con la guerrilla del ELN, suspendidos desde enero por el escalamiento del conflicto, con la intención de firmar la paz antes de dejar el poder en agosto.
Santos redobló la apuesta por el diálogo pese a la derrota que sufrió el oficialismo en los comicios legislativos del domingo a manos de la derecha que más rechaza su política de paz. "He dado instrucciones al jefe del equipo negociador, Gustavo Bell, para que viaje a Quito y reactive la mesa de diálogo", señaló el mandatario en un mensaje a la nación.
El mandatario señaló que de entrada las dos partes retomarán las discusiones para buscar declarar un nuevo alto al fuego "amplio y verificable", que facilite un arreglo final. "Mi esperanza es que logremos adelantar lo máximo posible en la agenda temática, y ¿por qué no? agotarla en los próximos meses, si hay la voluntad. Por nuestro lado la hay", destacó.
El proceso con el que Santos intenta sellar una paz completa para Colombia, tras conseguir el desarme y transformación en partido de la exguerrilla de las FARC, había quedado en suspenso al término de una tregua bilateral de 101 días que expiró el 9 de enero. Poco después el ELN - que según datos de inteligencia militar cuenta con unos mil 500 hombres - volvió a atacar a la fuerza pública y la infraestructura petrolera.
El gobierno respondió y desde entonces las partes entraron en una nueva espiral de violencia que ha dejado decenas de víctimas. Al 6 de marzo habían muerto 34 insurgentes en operaciones militares y decenas más caído en manos de las autoridades, según el Ministerio de Defensa. De su lado, la agrupación guevarista ha propinado contundentes golpes con explosivos que dejan más de una docena de uniformados muertos.
En un comunicado divulgado antes del anuncio oficial, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) ya había mostrado su disposición a seguir dialogando en medio de una nueva tregua. "Acudimos al llamado del presidente Santos para reiniciar las conversaciones, con la convicción que es mejor hacer el diálogo en medio de un cese bilateral", indicó el mando rebelde.
Última guerrilla activa en Colombia, el ELN y el Gobierno buscan un acuerdo para poner fin a un alzamiento armado que inició en 1964. Los delegados de ambas partes iniciaron conversaciones en Quito en febrero de 2017, aunque solo han podido ponerse de acuerdo en el cese bilateral que rigió a finales del año pasado.
"Espero de corazón que en esta nueva oportunidad que se le da a la paz, se avance con prudencia, firmeza y perseverancia hasta acordar la desmovilización, desarme y reintegración del ELN, es decir, la paz completa", afirmó Santos.
El mandatario alcanzó un histórico pacto con las ya disueltas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que dio origen a un nuevo partido de izquierda. Aunque es muy aplaudido en el mundo por esa voluntad de diálogo, Santos enfrenta en su país una desaprobación cercana al 80% y una férrea oposición que le cuestiona su supuesto trato indulgente con organizaciones implicadas en delitos atroces.
