El flamante director de comunicaciones de la Casa Blanca atacó este jueves 27 de julio al secretario general de la Casa Blanca Reince Priebus como el presunto “filtrador” desde el círculo íntimo de Donald Trump, en una entrevista franca que puso al desnudo los choques de personalidades y el caos interno que reina en la presidencia estadounidense.
“El pescado huele a podrido de la cabeza para abajo”, dijo Anthony Scaramucci en una entrevista con CNN que según él fue autorizada por Trump, su jefe inmediato.
Neoyorquino que no calla lo que piensa, como su jefe, Scaramucci retó a Priebus a dar un paso al frente y decir públicamente que no es el filtrador.
En la señal más clara hasta el momento de que el presidente y su nuevo director de comunicaciones están hechos del mismo material, Scaramucci ha dedicado las últimas 12 horas a deplorar públicamente la “filtración” de un documento público, emitir conjeturas a través de Twitter y llamar a los programas de televisión.
No ha vacilado en contactar a quienes llama sus “compinches” en el FBI para que investiguen a cualquiera que en su opinión perjudica la Casa Blanca. Ha ventilado las diferencias entre él y Priebus y comparado su relación con la de hermanos que se “tratan con dureza” como Caín y Abel.
Uno de los hermanos bíblicos mató al otro. “No sé si esto es reparable o no, depende del presidente”, dijo Scaramucci acerca de sus diferencias con Priebus. Todo esto parece presagiar una etapa nueva y aún más inestable en la incipiente presidencia de Trump en la que se invierten muchas energías en las intrigas palaciegas y las disputas internas por el poder.
Mientras tanto, los legisladores republicanos no logran llevar adelante los planes del gobierno y los investigadores indagan en las presuntas relaciones entre la campaña de Trump y la injerencia de Rusia en las elecciones del año pasado.
Scaramucci asumió hace menos de una semana. El presidente lo contrató contra los deseos de Priebus y otros altos funcionarios, entre ellos su asesor íntimo Steve Bannon.
Su arribo fue el primero de una serie de fichas de dominó que al caer parecen apuntar a Priebus, quien el miércoles aseguró que no se iba.
