La búsqueda de amotinados, ahora designados oficialmente como “terroristas”, continuaba este lunes 18 de julio en Turquía tras el golpe de estado fallido y pese a las advertencias de la comunidad internacional, preocupada por la magnitud de la ola de arrestos.
Más de 7 mil 500 personas han sido detenidas en Turquía desde el intento de golpe contra el presidente turco Recep Tayyip Erdogan del viernes, incluyendo 6 mil 38 militares, 755 magistrados y 100 policías, anunció el lunes el primer ministro Binali Yildirim.
Un total de 103 generales y almirantes turcos se encuentran detenidos y están siendo investigados por su eventual participación en el intento de golpe de Estado del viernes, informó la agencia de prensa progubernamental Anadolu.
Entre los detenidos de más alto rango figura el general Mehmet Disli y el general Akin Oztürk. La Policía antiterrorista realizó también una redada en la prestigiosa academia aérea de Estambul, anunció Anadolu.
El gobierno turco despidió además a casi 9 mil funcionarios del ministerio del Interior. Además, anuló las vacaciones de todos los funcionarios del país hasta nuevo aviso.
Las autoridades hicieron un llamado a todos los funcionarios que están de vacaciones a “retomar sus labores lo antes posible”. El anuncio del ministerio del Interior concierne a más de tres millones de personas.
El balance de muertos de la intentona golpista subió el lunes a 308. El primer ministro anunció que 208 personas, incluyendo 145 civiles, 60 policías y tres soldados, murieron oponiéndose al golpe. Además, más de 100 golpistas perdieron la vida.
Erdogan evocó el domingo por la noche en Estambul, frente a un multitud en delirio, la posibilidad de restablecer la pena de muerte en Turquía.
El intento de golpe de Estado no fue sólo un “complot pérfido” sino “una campaña terrorista”, afirmó el ministerio de Exteriores en un comunicado.
La Unión Europea y Estados Unidos exhortaron a Turquía a que respete el estado de derecho en la investigación del golpe.
