Un mayor número de jóvenes latinos y afroestadounidenses, en comparación con sus pares blancos o asiáticos, sienten que no pueden recurrir a sus familiares para que les ayuden a cubrir sus necesidades financieras, desde los pagos costosos como las matrículas universitarias hasta los gastos menores, de acuerdo con una encuesta GenForward.
Y más de la mitad de los jóvenes de la generación del milenio, en general, dicen que pagos inesperados de mil dólares podrían causarles dificultades financieras, señal de que los estadounidenses jóvenes siguen teniendo apuros financieros años después del fin de la recesión, de acuerdo con la encuesta divulgada esta semana.
El sondeo fue realizado por el Proyecto de Jóvenes Negros en la Universidad de Chicago en sociedad con The Associated Press-NORC Center for Public Affairs Research.
El primer sondeo de su tipo pone atención especial a las voces de jóvenes de raza negra, destacando la manera como la raza y etnia moldean la opinión de la generación más diversa del país.
La ayuda de padres o familiares da a algunos estadounidenses una base financiera, permitiéndoles terminar la universidad con poca o sin deuda alguna, para así comprar una casa, comenzar a invertir o planificar un retiro y establecer historial de crédito.
La habilidad para aprovechar la riqueza generacional podría ser una razón por la que la que las minorías creen que los blancos tienen mejores oportunidades de prosperar financieramente.
Michael Summers, de 30 años, de Indianapolis, Indiana, quien es afroestadounidense, dijo que sus padres definitivamente no podrían hacerle un pequeño préstamo, mucho menos uno grande.
"Mi madre está retirada y vive con ingresos fijos, y si bien ella trataría, probablemente no hay manera de que pueda tener dinero extra", dijo Summers, quien estuvo desempleado por un tiempo pero está a punto de comenzar a trabajar en el ramo de servicio de limpieza.
Si tuvieran que hacer un pago inesperado de unos mil dólares o más, la mitad de los jóvenes blancos, dijo que tendría problemas en reunir el dinero, mientras que la mayoría de los afroestadounidenses también dijeron que tendrían los mismos problemas.
Los asiáticoestadounidenses fueron los menos propensos a decir que tendrían muchos problemas en esta situación, con 39%.
Pero cerca de dos tercios de blancos y asiáticoestadounidenses dijeron que era al menos algo probable que sus familiares pudieran ayudarles a pagar sus gastos.
Casi la mitad de los hispanos, 46%, pensó que podría ser capaz de conseguir esa cantidad de sus familiares, mientras que el 42% de los afroestadounidenses dijo que podría pedir mil dólares a sus familiares.
La encuesta a mil 851 adultos, de entre 18-30 años, fue realizada del 1 al 14 de septiembre usando una muestra derivada de un panel de GenForward, basado en probabilidades, que está diseñado para ser representativo de la población joven de Estados Unidos.
El margen de error de todos los encuestados es mas o menos 3.8 puntos porcentuales.
