Sospechas sobre el avión en el que murió Campos ensombrecen campaña de Silva
El PSB, que tras la muerte de Campos en el accidente aéreo designó a Silva como candidata, ha tenido que reconocer que el gasto hecho en el avión no fue aún declarado a las autoridades electorales.
BRASILIA, Brasil. (EFE).– El misterio en torno a la propiedad del avión ejecutivo en el que perdió la vida el candidato presidencial brasileño Eduardo Campos ha despertado la atención de los medios de prensa del país momentos en que Marina Silva, que tomó el relevo del fallecido, encabeza los sondeos de opinión.
El Partido Socialista Brasileño (PSB), que tras la muerte de Campos en el accidente aéreo designó a Silva como candidata, ha tenido que reconocer que el gasto hecho en el avión no fue todavía declarado a las autoridades electorales, como es preceptivo.
En una nota oficial, el PSB dijo que lo iba a hacer al terminar la campaña, cuando tuviera la cuenta total de las horas de vuelo, y confirmó que los propietarios del avión son dueños también de empresas que, según investigaciones del canal Globo TV y el diario O Estado de Sao Paulo, parecen existir solo en los registros.
Según Globo, el avión ejecutivo Cessna Citation 560 XL que se estrelló el 13 de agosto en la ciudad de Santos con siete personas a bordo, Santos incluido, de las cuales ninguna sobrevivió, figura en los registros oficiales como propiedad del grupo A. F. Andrade, dedicado a la producción de etanol.
Sin embargo, los directivos del grupo dicen que lo vendieron en mayo pasado a tres empresarios del estado de Pernambuco, el fortín electoral de Campos.
De acuerdo con una investigación de Globo, que coincide con otra de O Estado de Sao Paulo, esos empresarios son propietarios de compañías que no parecen existir.
Se trata de las empresas Camara & Vasconcelos, RM Constru es y Geovane Pescados, en cuyos domicilios legales Globo dijo no haber encontrado rastros de que existan tales compañías.
Según Globo, en las direcciones declaradas por esas empresas hay “una residencia, una oficina vacía y una casa abandonada”, y ninguno de los vecinos supo informar sobre las empresas.
En la nota de PSB se dice que el uso del avión en la campaña “fue autorizado por los empresarios Joao Carlos Lyra Pessoa de Mello Filho y Apolo Santana Vieira”, que aparecen como propietarios de las compañías en cuyos domicilios legales Globo no encontró rastros de las firmas.
El partido también dijo que la tragedia aérea, en la que también murieron algunos de los responsables de la campaña de Campos, impuso “dificultades” para “el levantamiento de todas las informaciones debidas a los militantes y a la sociedad brasileña”.