El presidente brasileño dijo este martes 21 de marzo que es una “vergüenza económica” el escándalo sobre la carne vencida, mientras Hong Kong se sumó a otros países que suspendieron temporalmente las importaciones de carne del país sudamericano.
Las autoridades brasileñas sospechan que los inspectores oficiales recibían sobornos para que se hicieran la vista gorda ante la venta de carne caduca.
También sospechan que el olor y la apariencia de la carne vencida eran disfrazada usando productos químicos, agua y harina.
El presidente Michel Temer trató de restarle importancia al tema, señalando que sólo tres de las más de 4 mil plantas frigoríficas de Brasil tuvieron que cerrar por esa causa.
Aun así, reconoció que le ha causado “vergüenza económica al país”, en declaraciones a una conferencia organizada por el Consejo de las Américas.
La Unión Europea, China y Chile suspendieron algunas importaciones de carne de Brasil, un golpe duro a una economía que está tratando de recuperarse y que es una de las mayores exportadoras de carne del mundo.
El martes, el Centro de Sanidad Alimenticia de Hong Kong anunció que, de inmediato, suspendía temporalmente las importaciones de carne congelada de res y de pollo proveniente de Brasil.
Dijo que tomaba la medida a pesar de que ninguna inspección en los últimos tres años ha hallado ha hallado defectos en la carne brasileña.
El gobierno prohibió las exportaciones de carne de 21 instalaciones que están siendo investigadas, pero ello no ha calmado las inquietudes de los países que iban a recibir esas importaciones. Las ventas internas siguen sin ser afectadas.
