SAN SALVADOR, El Salvador. (DPA) —El escrutinio final de las elecciones presidenciales en El Salvador arrancó hoy, en medio de las tensiones entre la izquierda y derecha que se adjudican el triunfo y la insistencia de organismos nacionales e internacionales a esperar los resultados que arrojen un ganador definitivo.
En la segunda ronda electoral el pasado domingo, la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena), con su candidato Norman Quijano, se enfrentó al izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), que postula a Salvador Sánchez Cerén.
El FMLN le sacó una ventaja de apenas 6 mil 634 votos a Arena, de acuerdo al escrutinio preliminar del Tribunal Supremo Electoral (TSE).
Para el escrutinio final se habilitaron 23 mesas que cuentan con la participación de representantes de Arena y FMLN, la Fiscalía General y la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos.
El proceso es transmitido a través del sitio web del TSE.
Esta mañana, centenares de Arena marcharon hacia el hotel sede del escrutinio, pidiendo al TSE un recuento voto por voto de las 10 mil 445 urnas instaladas el 9 de marzo, ante sospechas de un fraude para perjudicar a su candidato Norman Quijano.
Los manifestantes alegaron contar con unas 100 mil firmas de ciudadanos que apoyan la petición, las cuales presentaron ante representantes del TSE.
Por su parte, el secretario general del FMLN, Medardo González, consideró que la petición de Arena es ilegal, explicando que el Código Electoral no permite un recuento manual de las papeletas, a menos que la cantidad de votos impugnados sobrepase la diferencia entre ambos partidos en contienda.
Según el escrutinio oficial del TSE, hubo 4 mil 191 votos impugnados, cifra menor a la diferencia entre el FMLN y Arena.
Tanto Salvador Sánchez Cerén como Norman Quijano se proclamaron el pasado domingo ganadores de las elecciones, pese a los llamados del TSE a esperar el escrutinio final.
La Organización de Estados Americanos respaldó este el llamado a la paciencia, manifestando que “mantener la tranquilidad es la mejor contribución que se puede hacer en estas circunstancias a la estabilidad de la ejemplar democracia salvadoreña”.
Asimismo enfatizó que su misión de observación continuará durante el escrutinio final, con un grupo de especialistas que incorporarán las incidencias del recuento a su informe final sobre el proceso electoral.
El TSE realizará visitas guiadas a los observadores nacionales e internacionales a la zona en que se realiza el escrutinio. Igualmente, el fiscal general Luis Martínez llamó a esperar los resultados y a confiar en que el trabajo de su institución disipará los temores de fraude en el proceso.
De la misma forma, un grupo de líderes de iglesias evangélicos dieron su voto de confianza al trabajo del TSE y estimaron que el espacio para que exista fraude es “muy reducido”, debido a la cantidad de personas que supervisan el escrutinio.