Once meses de cárcel por corrupción internacional en Panamá para Valter Lavítola son pocos, según los jueces.El Colegio Judicial del Tribunal de Nápoles no ha convalidado el acuerdo entre la Fiscalía y la defensa del imputado, que había sido pactado a menos de un año de prisión para el único imputado —Lavítola— por el intento de desviar hasta 22 millones de dólares en coimas que costaba la construcción del hospital pediátrico de Veraguas, originalmente prometido por exprimer ministro italiano Silvio Berlusconi.
ERROR DE CÁLCULO
Los jueces han remitido los actos judiciales al fiscal Vincenzo Piscitelli para que revise la condena pactada, luego de considerar que hay un error de cálculo porque en este caso concurren “circunstancias agravantes” que no han sido consideradas, sostuvieron los jueces.
Esta situación, muy extraña en la praxis judicial, sucedió también en el juicio por el delito de extorsión a la empresa Impregilo, del que fue acusado Lavítola, pero a instancias del anterior gobierno del expresidente Ricardo Martinelli.
El fiscal Piscitelli pidió entonces un año y dos meses de prisión para Lavítola, sin embargo, el Colegio Judicial de la Sexta Sección del Tribunal de Nápoles lo condenó finalmente a tres años de cárcel.
La sustentación de la condena se conocerá probablemente en marzo del próximo año, mes en el que también el Gobierno de Panamá tomará una decisión sobre llevar adelante acusaciones en panamá en base a los argumentos de los jueces italianos.
Según la documentación judicial del caso al que ha tenido acceso La Prensa, “la promesa de Impregilo de asumir los cargos económicos relativos a la realización del hospital pediátrico [de Veraguas], a cambio de la adjudicación de la obra del Metro de Panamá, no era otra cosa que un modo enmascarado e indirecto para ofrecer al presidente [Ricardo] Martinelli, a través de un empresario estrechamente ligado a él [el estadounidense Rogelio Oruña], indebidas utilidades económicas”.
OTROS PROCESOS
Además, Lavítola encara otros dos procesos judiciales que tienen que ver con Panamá en estos momentos.
En el Tribunal de Roma está imputado —junto al exdirector comercial de Finmeccanica, Paolo Pozzessere—, por el presunto desvío de 25 millones de dólares en coimas de los contratos firmados por la empresa italiana con Panamá.
También es objeto de una investigación en el Tribunal de Nápoles, por el presunto desvío de 20 millones de dólares en la frustrada construcción de las cárceles modulares por parte de la empresa Svemark y un sobrecosto de otros 26 millones.
Se espera que los fiscales llamen a juicio en los próximos días.
