El grupo de las siete naciones más industrializadas del mundo, reunidos en Taormina (Sicilia), concluye con una interrogante: la decisión sobre si Estados Unidos respetará o no los acuerdos de París firmados por más de 190 países en 2015 que establecen un plan de acción mundial para limitar el calentamiento global muy por debajo de 2 ºC.
Las asperezas en otras cuestiones claves como el comercio internacional o las relaciones con Rusia lograron limar diferencias a última hora. La fragmentación sobre el clima se hizo patente al unísono. Donald Trump anunció en su cuenta de Twitter que pospondrá esta resolución a la “próxima semana”.
I will make my final decision on the Paris Accord next week!
I will make my final decision on the Paris Accord next week!
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) May 27, 2017
El resto de países que componen el G7 (Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón y Reino Unido) se distanciaron de su posición en el punto 32 del comunicado conjunto al constatar “su fuerte compromiso de aplicar rápidamente el acuerdo de París, como se afirmó anteriormente en la Cumbre de Ise-Shima”.
El primero en tomar la palabra fue el primer ministro italiano Paolo Gentiloni: “No cambiaremos nuestra posición sobre el cambio climático, pero espero que Estados Unidos decida en la dirección justa”.
Las presiones siguieron desde el frente francés. “En el encuentro bilateral que mantuve con el mandatario estadounidense le expresé que era indispensable para la imagen de Estados Unidos y para la estabilidad del mundo que fueran ratificados los acuerdos de París”, señaló por su parte el presidente de Francia, Emmanuel Macron.
“Seis países del G7 tienen claro que el acuerdo climático es fundamental para la estabilidad global porque los países más afectados por el cambio climático son los menos desarrollados”, añadió.
En cuanto al comercio internacional, otros de los temas espinosos que incluía la agenda del G7, los equipos técnicos de los países más industrializados del mundo –que en la práctica son los que verdaderamente llevaron a cabo las negociaciones– consiguieron que la cruzada proteccionista de Donald Trump, basada en “compra americano y contrata americano”, no prevaleciera. Al menos totalmente.
Los líderes de Europa, Canadá y Japón lograron presionar a Estados Unidos para incluir una cláusula contra el proteccionismo y en defensa del libre intercambio. Como cierre a su gira internacional de nueve días que comenzó en Arabia Saudí, estaba previsto que Trump se encontrara con la prensa extranjera.
Sin embargo, en el último momento ha decidido anularlo. Tras saludar a las tropas estadounidenses de la base militar norteamericana de Sigonella, en el este de Sicilia, Trump regresará a su país con la tarea de desvelar cuanto antes si va a respetar el pacto sobre el medio ambiente.

