La Policía turca detuvo este jueves 30 de junio a 13 sospechosos, entre ellos tres extranjeros, después de los atentados suicidas en el aeropuerto de Estambul que dejaron 43 muertos y 239 heridos.
El balance de muertos aumentó a 43 este jueves con el fallecimiento de uno de los heridos después de la matanza provocada el martes 28 de junio en el aeropuerto internacional Atatürk por tres terroristas suicidas, muy probablemente relacionados, según Ankara, con el grupo yihadista Estado Islámico (EI), que provocaron un tiroteo antes de hacerse estallar uno detrás de otro.
Un alto responsable que no quiso dar su nombre explicó a la AFP que los suicidas venían “de Rusia, de Uzbekistán y de Kirguistán”.
El ministro del Interior anunciaba que más extranjeros de los que se creía en un principio figuraban entre las víctimas mortales.
“De las 43 personas que perdieron la vida en este ataque, 19 son ciudadanos extranjeros”, en lugar de los 13 precedentes, dijo el ministro Efkan Ala, durante un discurso en el Parlamento.
Ala añadió que 13 personas, entre ellas tres extranjeros, fueron detenidos este jueves en el marco de la investigación del atentado. La Policía turca realizó las detenciones después de redadas simultáneas en 16 domicilios de Estambul, informó la agencia de prensa progubernamental Anadolu.
Este jueves se iban conociendo más detalles de cómo se produjeron los ataques en la terminal de vuelos internacionales de Ataturk, el tercer aeropuerto de Europa.
El primer ministro Binali Yildirim explicaba el miércoles que “los terroristas, después de intentar pasar los (primeros) controles de seguridad” justo en la entrada de la terminal, cambiaron de opinión y “volvieron con fusiles ametralladoras que sacaron de sus maletas antes de pasar los controles disparando sin discriminación contra la gente”.
