El Departamento de Justicia de Estados Unidos abrió una investigación penal a la automotriz alemana Volkswagen, que admitió haber falseado las pruebas de emisiones contaminantes de unos 500 mil automóviles diésel vendidos en ese país, informó el martes a la AFP una fuente cercana al caso.
El escándalo se hizo público el viernes y la automotriz alemana suspendió las ventas de todos sus vehículos diésel en Estados Unidos, lo que podría costarle unos 18 mil millones de dólares.
UE considera "prematuro" tomar medidas inmediatas de vigilancia
La Comisión Europea estimó este martes "prematuro" tomar "medidas de vigilancia inmediatas" en Europa tras las revelaciones sobre los controles de contaminación falseados voluntariamente por Volkswagen en Estados Unidos.
"Es prematuro hacer comentarios respecto a la necesidad de medidas de vigilancia específicas en Europa" y a la posibilidad de que "los vehículos vendidos por Volkswagen en Europa también estén afectados", afirmó Lucia Caudet, portavoz de la Comisión, en una respuesta escrita a la AFP.
"Debemos ir al fondo de la cuestión", añadió, precisando que hay en curso de "investigaciones dentro de Volkswagen, así como en Estados Unidos y en Alemania".
"Por el bien de los consumidores y de nuestro medio ambiente, tenemos que tener la certeza de que la industria respeta escrupulosamente los límites fijados de emisiones", señaló.
Las autoridades nacionales de los Estados miembros son las responsables de aprobar un vehículo y del respeto de los límites, recordó Caudet.
