Queda "una pequeña posibilidad abierta" para evitar una guerra comercial con Estados Unidos, declaró este viernes 2 de marzo a la AFP el vicepresidente de la Comisión Europea, Jyrki Katainen, ante la amenaza del presidente Donald Trump de imponer aranceles a las importaciones de acero y aluminio.
"El presidente de Estados Unidos no firmó aún las propuestas. Así que esperamos que reconsiderará sus intenciones", añadió. "Estamos muy cerca de una guerra comercial que puede expandirse, y en esta clase de guerras solo hay víctimas, no ganadores", explicó Katainen.
Trump reforzó sus amenazas este viernes y advirtió que aplicará "tasas recíprocas" a socios comerciales en caso de réplicas. Las "guerras comerciales son buenas y fáciles de ganar", aseguró.
Katainen, que gestiona la política comercial de la Unión Europea (UE) junto a la comisaria de Comercio, Cecilia Malmstrom, explicó que la postura de Trump se explica por la inundación en los mercados de acero chino a precios bajos. "Entiendo la frustración, pero la medicina que la administración estadounidense quiere utilizar no es la adecuada", añadió.
Una guerra comercial "significa en hechos concretos desempleo, menos crecimiento y peores relaciones entre socios comerciales", advirtió el vicepresidente de la Comisión. La Comisión Europea ya está elaborando una lista de productos estadounidenses que podrían ser objeto de aranceles como medida de retorsión. Pero Katainen rehusó confirmar especulaciones sobre si esas tarifas aduaneras en la UE afectarían primordialmente productos provenientes de estados que apoyaron a Trump en las elecciones presidenciales, como el bourbon de Kentucky o las naranjas de Florida.
La UE amenazó en 2002 con aplicar aranceles a una serie de productos estadounidenses, en el marco de una "guerra del acero" que abrió el gobierno del entonces presidente George W. Bush.
