El Comando de Campaña Venezuela Unida y la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) reiteraron ayer que habrá observación electoral en los comicios parlamentarios del 6 de diciembre.
Timoteo Zambrano, de la Comisión Internacional del Comando, anunció que en los próximos días anunciarán los nombres de los invitados internacionales y cuestionó que el secretario general de Unasur, Ernesto Samper, no se haya pronunciado ante la situación creada por el Consejo Nacional Electoral (CNE) y el gobierno, al no atender los requerimientos para garantizar la observación.
Jesús Torrealba, secretario general de la MUD, destacó que los invitados serán llevados a los centros de votación que presentan más irregularidades.
El presidente Nicolás Maduro reiteró ayer que respetará el resultado y reiteró su llamado al diálogo a los que resulten electos.
'HABRÁ OBSERVADORES EN ELECCIONES'
El Gobierno de Venezuela y el Consejo Nacional Electoral (CNE) han logrado “dividir” a la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), han hecho una “implosión” en el seno de este organismo. Así se expresó ayer Timoteo Zambrano, coordinador de la Comisión Internacional del Comando de Campaña Venezuela Unida, al señalar que aún hay tiempo para que se organice una observación calificada para los comicios parlamentarios del próximo 6 de diciembre.
Y es que diversos líderes de la oposición han advertido que no creen en el CNE como árbitro del proceso, porque aseguran que responde al Ejecutivo de Nicolás Maduro.
“El CNE no ha respondido ninguno de los requerimientos que le han hecho los tribunales electorales de los países de Unasur. No hay duda que hay exigencias de fondo para que se tomen en cuenta, por lo menos, los estándares internacionales mínimos para una observación técnica e independiente”, alegó Zambrano, según una nota de prensa disponible en el sitio web de la Unidad.
El vocero de la oposición unida dijo entender que ya no hay tiempo para algunas de las fases de la observación internacional, como la verificación del funcionamiento del sistema. Pero apuntó que hay otros aspectos importantes que aún pueden ser objeto de esta vigilancia. “Por ejemplo, los votos asistidos... Para que tengamos una idea, en las elecciones presidenciales de abril [de 2013] entre Nicolás Maduro y Henrique Capriles hubo casi un millón de votos asistidos, y el candidato de la Unidad perdió por unos 200 mil votos, según las cifras del CNE, lo que quiere decir que el voto asistido sí modificó el resultado final”, explicó.
La observación de las parlamentarias se ha convertido en una prioridad de la agenda opositora a 33 días de los comicios y luego de que se conociera que Unasur –el único observador que el gobierno había aprobado– podría no participar.
Y es que, la Corte Electoral Uruguaya, que preside el Consejo Electoral de Unasur, advirtió la semana pasada que la proximidad de las elecciones y el vencimiento de los plazos para constituir un equipo de observadores ponen “en riesgo el sentido mismo de la misión”. Además, a fines de octubre, el Tribunal Superior Electoral de Brasil declinó integrar la misión y explicó que su decisión se debía a la falta de respuesta de Venezuela sobre las garantías necesarias para una “observación objetiva, imparcial e integral”.
La oposición había solicitado la observación de la Organización de Estados Americanos y la Unión Europea, algo que el gobierno descartó. Desde Estados Unidos, el gobierno ha pedido la observación externa como una forma de garantizar la aceptación de los resultados.
La semana pasada, Maduro manifestó que no entregará la revolución y aunque se siente triunfalista, dijo que conformarse una Asamblea de mayoría opositora gobernaría con el pueblo, con una junta cívico militar. Incluso señaló que de ganar la oposición Venezuela entraría en una de las fases más oscuras de su historia.
Jesús Chúo Torrealba, secretario general de la Mesa de la Unidad Democrática, reiteró ayer que habrá observación internacional el 6 de diciembre “lo quiera o no, [Tibisay] Lucena, [presidenta del CNE]” porque hay razones para desconfiar de las autoridades electorales.
Durante su programa “La Fuerza es la Unión”, que fue transmitido por Periscope, Torrealba expresó que si Unasur no va “es porque el gobierno es un gobierno en retirada, que no tiene ni siquiera el apoyo de sus más cercanos aliados y no lograron que Unasur les sirviera de comparsa”.
Y remarcó que habrá observación electoral, robusta y fuerte y una buena cantidad de invitados internacionales que estará en los centros de votación donde se producen más irregularidades y en los de los circuitos ubicados en los municipios fronterizos que se encuentran bajo estado de excepción.
El líder de la MUD expresó que es impensable que se restrinja la llegada de observadores al país tras las declaraciones de Lucena, quien esta semana calificó de “ignorantes” del sistema electoral venezolano a los expresidentes del Club de Madrid que pidieron la observación calificada para los comicios.
Uno de los invitados de la MUD –según él mismo confirmó a NTN24– es el diputado del oficialista Partido por la Democracia de Chile, Daniel Farcas. En declaraciones a la televisora, Farcas aseguró que no entiende por qué se quiere poner cortapisas a la observación calificada cuando el régimen dice que el proceso va a ser limpio.
“Nosotros tenemos la convicción de que aquí hay una suerte de juego de máscaras donde lamentablemente Maduro, cada vez que puede, amenaza con no respetar la Constitución y nuestro deber estar del lado de la democracia y la libertad y es por eso que hemos accedido a asistir, junto a otros diputados”, indicó.
Ayer, según la agencia ACAN-EFE, la Eurocámara informó que tres diputados españoles del Parlamento Europeo estarán desde hoy y hasta el 7 de noviembre en Venezuela para una “misión exploratoria” para “evaluar la situación política” y preparar el terreno a una visita ad hoc. El grupo prevé reunirse con representantes del gobierno y de la oposición.
Durante la rueda de prensa de ayer, el vocero de la Unidad expresó que la figura del “acompañamiento” en la que tanto insiste el CNE, no está contemplada en la Ley Orgánica de Procesos Electorales y que conforme a ella, el CNE no puede impedir la llegada de observadores, que tiene que limitarse a acreditarlos.
No hay asidero jurídico para acusarlo de homicidio
La defensa de Leopoldo López, condenado a 13 años, 9 meses, 7 días y 12 horas de prisión, aseguró ayer que el delito de homicidio fue incluido por la fiscalía en su imputación y desestimado por el tribunal que lleva la causa, por lo que descartó que pueda ser considerado en una eventual apelación.
“Ya la fiscalía hizo un procedimiento, nadie puede ser juzgado dos veces por los mismos hechos, se estaría vulnerando la Constitución”, dijo a Unión Radio el abogado Juan Carlos Gutiérrez.
Su declaración se produce luego de que el Comité de Víctimas de las Guarimbas, de la que forman parte afectados por las protestas de 2014 afines al gobierno, pidiera que López sea juzgado por el homicidio de 43 personas caídas en las revueltas que duraron cuatro meses.
Gutiérrez opinó que “esa invitación del Comité pareciera no tener asidero jurídico”.
El grupo pidió que se impute a López “sin demora” por esas muertes ya que, a su juicio, son el resultado de los llamados a la violencia que hizo el político.
El Comité informó ayer, a través de un e-mail, que se reunió con la Oficina del Relator Especial de la ONU sobre la situación de los defensores de derechos humanos, donde denunció que desde su conformación sus integrantes han sido víctimas de acoso por parte de personas directamente vinculadas con los hechos de violencia de 2014.
Como prueba mencionan un artículo publicado por el padre del líder opositor en que se refiere a los miembros del Comité como “rufianes”, “malhechores pagados” y “sicarios de la política”.
EFE. CARACAS, VENEZUELA
