WASHINGTON, Estados Unidos. (EFE).- La Casa Blanca y el Departamento de Estado de Estados Unidos negaron hoy, martes, cualquier vinculación con el viaje de varios exjugadores de la NBA encabezados por Dennis Rodman a Corea del Norte para participar mañana en un partido de exhibición con motivo del cumpleaños del líder norcoreano, Kim Jong-un.
En sendas ruedas de prensa, el secretario de prensa de la Casa Blanca, Jay Carney, y la portavoz del Departamento de Estado, Jen Psaki, se desmarcaron así de esta iniciativa que calificaron como un “viaje privado” e insistieron en que Rodman y los otros exbaloncestistas no están representando a Estados Unidos.
Rodman acudió ayer a Pyongyang acompañado de otros exjugadores de la NBA, como Vin Baker y Cliff Robinson, que también participarán en el partido previsto para mañana, en el que se celebrará el que se cree que es el cumpleaños número 31 de Kim Jong-un.
La antigua estrella de los Chicago Bulls defendió su viaje, el cuarto que realiza al país asiático, esta mañana en una tensa entrevista con la cadena estadounidense CNN que acabó a gritos y en la que aseguró que su iniciativa es “una gran idea para el mundo”.
Preguntado por si hablaría en nombre de la familia del ciudadano estadounidense de origen surcoreano Kenneth Bae, retenido en Corea del Norte desde 2012, Rodman elevó su voz y, apuntando con su dedo hacia la pantalla, afirmó que Bae hizo “una cosa”, sin especificar nada más.
“Si entendieras lo que Kenneth Bae hizo... Entiendes lo que hizo en este paÍs? No, no, no, dime, dime. Por qué está cautivo en este país, por qué? Me encantaría hablar de esto", respondió el exjugador de la NBA al periodista Chris Cuomo.
La insinuación de que Bae está detenido con razón sorprendió al periodista, quien recordó al exjugador que el régimen comunista no ha explicado de qué cargos acusa al ciudadano estadounidense.
A este respecto, Psaki recordó que la visión de Estados Unidos se mantiene y que en el Departamento de Estado siguen trabajando por sus propios canales diplomáticos para conseguir la liberación de Kenneth Bae, por cuya salud están “gravemente preocupados”.
