Estados Unidos acusó formalmente este viernes al gobierno de Rusia de dirigir ataques contra los ciberataques sobre organizaciones norteamericanos, diciendo que los piratas "intentaban interferir con el proceso electoral de Estados Unidos".
"Creemos, basados en el alcance y sensibilidad de tales esfuerzos, que solamente funcionarios del más alto rango de Rusia podrían haber autorizado estas actividades", dijeron en una conferencia conjunta el Departamento de Seguridad y la Oficina del Director de Inteligencia Nacional.
Estados Unidos responderá a los ciberataques de Rusia destinados a perturbar las elecciones "en el momento y lugar" que estime conveniente, indicó un alto funcionario este viernes, acotando que esas acciones pueden ser encubiertas.
"Vamos a tomar medidas para proteger nuestros intereses, incluso en el ciberespacio, y lo haremos en el momento y lugar de nuestra elección", dicho funcionario, haciéndose eco de lenguaje normalmente reservado para las campañas militares.
"La gente no debe asumir que necesariamente sabrá que acciones fueron tomadas o que acciones serán adoptadas", acotó.
Por su parte, el Kremlin reaccionó diciendo que las acusaciones estadounidense contra Rusia por ciberataques son "basura".
"Otra vez este tipo de basura", dijo el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov a la agencia de noticias rusa Interfax.
"Cada día el website de (Vladimir) Putin es atacado por decenas de miles de hackers. Muchos de esos ataques vienen del territorio de Estados Unidos pero no por ello nosotros acusamos a cada momento ala Casa Blanca o a Langley (cuartel general de la CIA)", agregó.
