Valter Lavítola, identificado como el intermediario entre el expresidente panameño Ricardo Martinelli y el ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi, se ha presentado arrogante ante el Tribunal de Nápoles (centro sur de Italia).
Nada más comenzó la audiencia por corrupción internacional en la frustrada construcción italiana de cárceles modulares en Panamá interrumpió a la presidenta del colegio, la magistrada María Raffaella Caramiello, para exigir un aplazamiento.
Experto en dilaciones judiciales –tras acumular nueve años y cuatro meses de condenas por diversos delitos– Lavítola pidió por escrito la comparecencia de una docena de "excelentes" testimonios, entre ellos el del propio Martinelli, actualmente preso en la cárcel El Renacer (Panamá) mientras se le investiga por espiar las comunicaciones de al menos 150 personas.
Lo mismo pide Lavítola para numerosos exministros del pasado Gobierno panameño e incluso del propio Berlusconi.
Cabe destacar que es improbable que el Tribunal de Nápoles solicite a las autoridades de Panamá el traslado de Martinelli para que preste declaración, si bien varios fiscales italianos desearían tenerlo delante y someterlo a un interrogatorio, para que aclarar algunos asuntos sobre este caso de corrupción internacional Italia-Panamá entre los años 2010 y 2014.
En la audiencia de este 2 de octubre se ha evidenciado un conflicto de competencia entre las secciones judiciales de delitos monetarios y corrupción.
Por esta razón, el Tribunal dispuso que se verifique la jurisdicción pertinente y aplazó la audiencia para el próximo jueves 11 de octubre.
