"La huelga de hambre queridos amigos tuvo un éxito mayor del que propios y extraños se imaginaron. Ponerle fin es ahora lo que toca. Se avecinan acontecimientos para nada distantes de lo que con su valiente convocatoria lograron". Con estas palabras concluye una carta enviada por el excandidato presidencial Diego Arria al líder de Voluntad Popular, Leopoldo López, en prisión desde hace 15 meses, acusado de instigación pública, agavillamiento (asociación para delinquir), daños a la propiedad e incendio.
La carta, de cinco párrafos, en la que Arria le pide a López poner fin a su huelga de hambre, fue divulgada por el diario El Nacional este 1 de junio de 2015.
"Pocos días después de que llamaste a una protesta pública desde un calabozo de este régimen abominable y criminal que te custodia y tortura por militares abominables Venezuela entera se hizo sentir para expresarte que ni tu, ni Daniel [Ceballos] ni los otros presos políticos están solos, y que la libertad está hoy mas cercana", dice el primer párrafo de la misiva.
Agrega Arria que "solo la inspiración que genera la valentía, la dignidad y la credibilidad era capaz de generar semejante respuesta" y que eso solo es posible que lo produzca una persona que tiene la autoridad para hacerlo, como él.
"Tu y Daniel con su sacrificio y el de sus familiares han generado nuevas circunstancias al despertar al pais. Al energizarlo. Al subirle la temperatura. Al combatir la resignación. A renacer la esperanza de que vamos a rescatar nuestra libertad pero para lograrlo Venezuela te necesita vivo y en plenas condiciones. Averiado o muerto solo daría confort a este régimen miserable", remarca Arria.
El pasado sábado 30 de mayo, miles de manifestantes salieron a las calles de las principales ciudades venezolanas para reclamar la libertad de quienes califican como "presos políticos" y protestar contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro.
La actividad fue convocada por López, quien filtró por internet un video grabado en su celda con un teléfono celular, en el que pidió salir a la calle "pacíficamente" para exigir además el cese de la persecución y la censura y que se fije definitivamente la fecha para las elecciones parlamentarias, planteadas para el último trimestre del año.
