Venezuela denunció ser víctima de un "linchamiento político y financiero" de Estados Unidos, inspirado en los postulados racistas del Ku Klux Klan, luego de que ese país endureciera sus sanciones en represalia por la reelección del presidente Nicolás Maduro.
"Alertamos a la comunidad internacional sobre la amenaza a la paz mundial que representa el régimen supremacista, racista e intervencionista que hoy gobierna en Washington, inspirado en los nefastos postulados del (movimiento de extrema derecha) Ku Klux Klan", señaló la cancillería en un comunicado.
A tono con esa política, añade el texto, el gobierno de Donald Trump "promueve el odio, la intolerancia y el linchamiento político y financiero" contra Venezuela.
El gobierno de Maduro acusó a la Casa Blanca de recrudecer un "criminal bloqueo financiero y económico", que califica de delito de "lesa humanidad" porque obstaculiza "el acceso a bienes esenciales".
Cumpliendo con su amenaza de no quedarse de brazos cruzados si Maduro era reelegido, Estados Unidos limitó el lunes la venta de deuda –incluidas las cuentas por cobrar– y activos públicos venezolanos en su territorio.
Estas medidas se suman a la prohibición que impuso a los estadounidenses para negociar títulos de deuda de Venezuela y su petrolera PDVSA, y a sanciones contra unos 60 jerarcas, incluido Maduro a quien llama "dictador".
"Instrumentaliza las necesidades del pueblo venezolano como arma política para atentar contra la institucionalidad (...) y, por esta vía, promover el derrocamiento" de Maduro, agregó el ministerio de Relaciones Exteriores.

