Un avión de pasajeros operado por una aerolínea de Dubái con 62 personas a bordo –entre ellos una persona de Colombia– se estrelló e incendió en la madrugada del sábado sin dejar sobrevivientes, mientras trataba de aterrizar en medio de fuertes vientos en la ciudad de Rostov del Don, en el sur de Rusia, informaron las autoridades.
Una lista publicada por el Ministerio de Emergencias ruso mostró que el Boeing 737-800 operado por la dubaití FlyDubai transportaba a 55 pasajeros, la mayoría de ellos rusos, y siete miembros de la tripulación: de Colombia, Seychelles y Kirguistán.
La aerolínea confirmó que no hubo sobrevivientes y que entre los fallecidos había cuatro niños.
La potente explosión pulverizó el avión, pero los investigadores pudieron recuperar pronto las dos cajas negras del aparato, la que graba las conversaciones de cabina y la que registra otros parámetros de vuelo.
La causa del siniestro se desconocía de inmediato, pero autoridades y expertos apuntaron a una repentina ráfaga de viento como el posible motivo.
“Nuestra principal preocupación son las familias de los pasajeros y la tripulación que iban a bordo. Todo el mundo en FlyDubai está profundamente sorprendido y nuestros corazones están con los familiares y amigos de los implicados”, dijo el director ejecutivo de la empresa, Ghaith al-Ghaith.
Dijo que los pilotos, un chipriota y un español, no emitieron una señal de alarma antes de la caída. Tenían 5,965 y 5,769 horas de vuelo, respectivamente, dijo al-Ghaith. Vasily Golubev, gobernador de la región de Rostov, ubicada a unos 950 kilómetros al sur de Moscú, fue citado por agencias rusas diciendo a periodistas locales que el avión se estrelló a unos 250 metros (800 pies) de la pista.
Según Golubev, “al parecer la causa del accidente aéreo fue una fuerte racha de viento que tuvo casi nivel huracanado”.
Investigadores rusos dijeron que contemplan la climatología adversa y un posible error humano como las causas más probables del accidente.
