Fortalecido con su investidura presidencial republicana, Donald Trump aspira a partir de este miércoles a sanar las divisiones de un partido lastimado antes de enfrentar a la demócrata Hillary Clinton en los comicios de noviembre.
Trece meses después de una campaña que vio a Trump derrotar a 16 aspirantes y aplastar una terca oposición interna, el virulento magnate inmobiliario dijo que era tiempo de "ir hasta el final" y conquistar la Casa Blanca.
"Juntos hemos logrado resultados históricos con la mayor votación en la historia del Partido Republicano", dijo a través de un video a los delegados la noche del martes en la convención republicana en Cleveland (Ohio), envuelta bajo estrictas medidas de seguridad. "Esto es un movimiento", afirmó el candidato, de 70 años.
Such a great honor to be the Republican Nominee for President of the United States. I will work hard and never let you down! AMERICA FIRST!
Such a great honor to be the Republican Nominee for President of the United States. I will work hard and never let you down! AMERICA FIRST!
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) July 19, 2016
El senador Ted Cruz, su principal rival en las pugnaces primarias republicanas, tiene previsto subir al escenario del Quicken Loans Arena de Cleveland.
El discurso de este adalid de la derecha religiosa será seguido muy de cerca, por ver hasta dónde llegará para ayudar al millonario quien hace dos meses llamó a Trump un "mentiroso patológico".
Como otros antes que él en la convención, Cruz podría apoyarse en el único cemento de un bando conservador fracturado: la acérrima oposición a Hillary Clinton.
"Los años de Obama llegan casi a su fin, los años de Clinton ya están bien acabados", dijo el martes presidente republicano del Congreso, Paul Ryan.

El gobernador de New Jersey y exrival de Trump, Chris Christie, incitó a los delegados a declarar "culpable" a Clinton de los supuestos errores diplomáticos estadounidenses en Cuba, Siria, Libia, suscitando viscerales cánticos de "enciérrenla".
"El partido está unido, estamos todos aquí. Te aseguro que si encuestas este lugar, no hay ningún voto por Hillary Clinton", dijo a la AFP Corey Lewandowski, exdirector de comunicaciones de la campaña del magnate.
"La gente está preparada para un cambio inequívoco y fundamental en Washington y la persona que lo va a traer es Donald Trump", añadió.
El empresario de bienes raíces recibió una ayuda de sus hijos, en particular Donald Jr., quien ofreció una elocuente defensa de su padre, mezclando asuntos de política –inmigración, energía, seguridad– con anécdotas familiares, el toque humano del candidato.
Este esposo y padre de cinco niños, de 38 años, describió un hombre sencillo y atento a los demás que "no necesita agrupar a expertos en estadística para formarse una opinión". "Para mi papá, lo imposible es solo el punto de inicio", subrayó.
El miércoles otro hijo, Eric tomará el escenario, al igual que Mike Pence, el conservador gobernador de Indiana en su primer gran discurso como compañero de fórmula de Trump.
La segunda jornada de la convención finalizó el martes en tono positivo para Trump, aplacada la víspera una revuelta de delegados anti-Trump y esperando que se diluya la controversia que envuelve a su esposa por acusaciones de plagio de un discurso de Michelle Obama.