La difusión en las redes sociales de unas fotografías y vídeos en los que aparece el presidente venezolano Nicolás Maduro en un restaurante de un reconocido chef turco desató este lunes 17 de septiembre una polémica en el país sudamericano hundido en una compleja crisis económica y social.
“Esto es una sola vez en la vida, ¿verdad?”, afirma Maduro mientras observa al chef turco Nusret Gökçe, apodado Salt Bae, cuando corta algunos trozos de carne para el mandatario y la primera dama Cilia Flores, según muestra uno de los videos difundidos en Twitter.
En otra grabación aparece el gobernante fumando un habano y viendo una camiseta del reconocido chef, y en otro se ve a Maduro abrazando a Salt Bae, quien ha atendido a personajes, como Diego Armando Maradona y actores de Hollywood.
En un acto en el palacio de gobierno que se difundió en cadena de radio y televisión, Maduro confirmó el lunes que almorzó en el restaurante de Salt Bae durante una breve visita a Estambul tras una gira por China.
“Le envío desde aquí un saludo a Nusret. Nos atendió él personalmente. Estuvimos conversando, disfrutando con él; un hombre muy simpático”, agregó.
Las imágenes del mandatario generaron numerosas reacciones en las redes sociales.
“Mientras los venezolanos sufren y mueren por hambre, Nicolás Maduro y Cilia disfrutando de uno de los restaurantes más costosos del mundo”, afirmó en su cuenta de Twitter el expresidente de la Asamblea Nacional, el diputado opositor Julio Borges, acusado por el mandatario de ser uno de los responsables del ataque con drones que sufrió el mes pasado durante un desfile militar en la capital.
A las críticas se sumó el escritor venezolano Leonardo Padrón, el cual expresó en su cuenta de la red social que el “habano, el reloj de oro, el banquete, la abundancia de carne, la actitud de sobrado, todo eso, viniendo del presidente de la República, es inmensamente ofensivo para el pueblo venezolano que está literalmente huyendo del país por la miseria”.
Venezuela está sumida una compleja crisis económica agravada por una fuerte recesión, una severa escasez de bienes básicos y una hiperinflación que el Fondo Monetario Internacional estima que podría alcanzar este año un millón por ciento.