La organización Amnistía Internacional alertó el jueves que los "graves errores" policiales en Brasil, sobre todo la muerte de jóvenes negros de las favelas, amenazan el legado de los Juegos Olímpicos de Rio que arrancan el 5 de agosto.
Brasil "pone en práctica las mismas políticas que condujeron a una multiplicación de los homicidios y las violaciones de los derechos humanos por parte de las fuerzas de seguridad en la Copa del Mundo de fútbol de 2014", estimó Amnistía en un comunicado a casi dos meses de las Olimpíadas.
En 2015, un homicidio sobre cinco fue cometido por policías en servicio en la ciudad de Rio de Janeiro y ya van 100 desde inicios de este año en todo el estado de Rio.
"La mayoría de las víctimas de las operaciones policiales son los jóvenes y los negros que viven en las favelas", subrayó Amnistía.
"La estrategia 'disparar primero y preguntar después' deja a Rio entre las ciudades donde la policía más mata en el mundo (...) y compromete el legado olímpico anunciado de una ciudad segura para todos", afirmó la organización.
"Desde 2009, cuando Rio fue escogida para realizar los JJOO, 2 mil 500 personas fueron asesinadas por la policía y un número ínfimo de ellas obtuvo justicia", señaló Atila Roque, director de Amnistía Brasil.
Los homicidios como resultado de intervenciones policiales aumentaron 54% entre 2013 y 2015 en todo el estado de Rio.
En 2014, año del Mundial de fútbol, 580 personas hallaron la muerte de esa manera en el estado, 40% más que en 2013.
Las autoridades anunciaron recientemente que 65 mil policías y 20 mil soldados (el doble de los efectivos de Londres-2012) serán movilizados para la seguridad de Rio. Una parte de ese contingente será enviado a las favelas.
"A dos meses de los JJOO, aún es tiempo de poner en práctica las medidas que reducen el riesgo de violación de los derechos humanos", concluyó Roque.
Los policías igualmente pagan un alto tributo, con 39 oficiales asesinados en Brasil en 2016 hasta mediados de mayo, de los cuales dos tercios estaban fuera de su horario de trabajo, según el diario O Estado de Sao Paulo. En 2015 murieron 85 policías.
