El Parlamento iraquí votó el sábado una ley para prohibir la venta, la importación y la producción de alcohol, una decisión inesperada que podría ser muy mal recibida por algunas minorías del país pero que complacerá a influyentes partidos religiosos.
Irak, un país mayoritariamente musulmán, cuneta con varias compañías productoras de alcohol, como Farida (cerveza) y Asriya (arak, un alcohol anisado).
El consumo de alcohol está bastante extendido, principalmente en la capital, Bagdad donde hay pequeños comercios especializados.
Según un diputado y un responsable del Parlamento, la prohibición adoptada el sábado fue introducida en el último minuto y por sorpresa en un proyecto de ley sobre los municipios.
"Una ley pasó y el artículo 14 prohíbe la importación, la producción y la venta de todos los tipos de alcohol", declaró a la AFP Yonnanda Kanam, diputado cristiano.
"Toda violación será sancionada con una multa de 10 a 25 millones de dinares (cerca de 7 mil 952 a 19 mil 608 dólares)" indicó que recurriría el texto ante la Corte federal.
Los partidarios de la prohibición afirmaron que estaba justificada por la Constitución, que prohíbe, según ellos, toda ley que contradiga los preceptos del islam. Pero para algunos opositores, esta nueva ley incluso viola la Constitución, que garantiza las tradiciones de todas las minorías del país.
