La estación de trenes del World Trade Center en Nueva York, donde ocurrieron los atentados del 11 de septiembre, abre sus puertas el jueves, un proyecto que tardó doce años en realizarse y la transformó en la más cara del mundo.
Construida alrededor del sitio donde se encontraban las torres gemelas, transformado en memorial después del atentado, esta estación abrirá sin ceremonia oficial y con la parte noreste clausurada.
Al abrir esta entrada, sí se organizará una ceremonia oficial, "a principios de la primavera" boreal, indicó a la AFP, una portavoz del estudio del arquitecto a cargo del proyecto, el español Santiago Calatrava.
Más adelante, la estación conectará los trenes suburbanos con destino a Nueva Jersey (PATH) con once líneas de metro.
El proyecto, que se inició en 2004, ha sido muy criticado por su estética pero sobre todo por sus retrasos y su costo.
El presupuesto que inicialmente se fijó en 2 mil millones de dólares, terminó en 3 mil 850 millones, según la portavoz del estudio de Santiago Calatrava, lo cual transforma esta estación en la más cara del mundo.
La entrega del proyecto estaba prevista para 2009, por lo cual la estación abrirá sus puertas con siete años de atraso.
El arquitecto Santiago Calatrava se encuentra en Nueva York y podría asistir a la apertura el jueves indicó una portavoz sin confirmar su presencia.
