BOGOTÁ, Colombia. (EFE).- El exministro de Hacienda Oscar Iván Zuluaga, un político de pueblo y sin carisma, es la carta de Álvaro Uribe para reinstalarse en el poder tras sentirse traicionado por el actual mandatario, Juan Manuel Santos.
Zuluaga, economista de 55 años y que se define a sí mismo como un hombre "tranquilo, moderado, decente y ecuánime", se ha convertido, como candidato del Centro Democrático y por obra de su mentor, en el más serio rival de Santos en su campaña para la reelección, según las encuestas de intención de voto.
Uribe, que fue presidente entre 2002 y 2010, no puede aspirar a un tercer mandato por impedimento constitucional, pero encontró en Zuluaga al hombre que promete aplicar al pie de la letra su ideario político, un "títere", según sus opositores.
Nacido en Pensilvania, un pequeño pueblo del departamento de Caldas, en el centro cafetero del país, Zuluaga cuenta que desde niño quiso ser presidente, inspirado en la vida del ex primer ministro británico Winston Churchill, al que leía en libros recomendados por uno de sus profesores.
Pero ese sueño, que empezó a tomar forma en las encuestas, puede verse truncado por el escándalo en que está metido tras revelarse que mantuvo contactos con Andrés Sepúlveda, un pirata informático detenido este mes por espiar ilegalmente a los negociadores del proceso de paz entre el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
La oposición frontal a ese diálogo de paz que se celebra en Cuba desde noviembre de 2012 ha sido el eje de su campaña y por eso las denuncias en contra suya y del Centro Democrático no han sido motivo de sorpresa.
La tarea encomendada por Uribe a Zuluaga es la misma que hace cuatro años recibió el hoy presidente Juan Manuel Santos, quien también fue ministro de ese gobierno e integrante del Partido de la U, una fuerza que terminó convertida en reducto del "santismo" mientras los uribistas se marcharon con su jefe al Centro Democrático.
