El alcalde de Quito, Santiago Guarderas, ha solicitado al presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, que aplique el estado de excepción en la capital del país ante las protestas de organizaciones indígenas y que sacuden la nación sudamericana desde hace ya más de dos semanas.
“En esta semana, por diversos medios de comunicación y redes sociales, hemos constatado actos de barbarie en la ciudad, en los que ciertos grupos violentos atacan a la ciudadanía con piedras y palos, incendian bienes inmuebles, bloquean vías, ponchan y queman llantas de vehículos, saquean y dañan la propiedad pública y privada, generando terror y pánico en la ciudadanía”, ha denunciado el alcalde en un comunicado.
Guarderas ha alertado además de que a este caldo de cultivo se le suman las nuevas convocatorias de asociaciones y movimientos sociales a “un levantamiento masivo” y que son utilizadas por “delincuentes” que no buscan otra cosa más que “la violencia y caos”, y que atentan contra la vida de los ciudadanos poniendo en riesgo la prestación de servicios públicos.
Pese a esto, el alto funcionario local ha celebrado que Quito, hasta la fecha, haya podido “mantener activos” los servicios básicos gracias a haber desplegado todo el contingente operativo para que la capital no se paralizase.
Sin embargo, Guarderas ha solicitado a Lasso que se refuerce la seguridad en las calles de Quito y que “todo el personal y recursos de a fuerza pública salvaguarden la ciudad”, incluso si para ello es necesario aplicar el estado de excepción en la capital.

