Argentina enfrenta grandes retrasos en su programa de inoculación contra la Covid-19, por lo que los expertos advierten que es necesario un cambio en la estrategia ante un aumento en el número de muertes por el virus, que ya superan las 100,000.
El país de 45 millones de habitantes ya ha administrado 26 millones de dosis de vacunas contra la Covid-19, pero solo alrededor de uno de cada 10 argentinos ha completado su programa de vacunación. Eso lo convierte en el país con la mayor brecha entre dosis de vacunas en América Latina, seguido de Brasil y México.
En marzo, Argentina decidió retrasar la segunda dosis en tres meses para abarcar la mayor cantidad de personas posible con una primera dosis, pero las cifras de casos y muertes han seguido aumentando y, el miércoles, el país superó las 100,000 muertes. Mientras crece la preocupación de que la variante delta se vuelva más predominante, un importante infectólogo que forma parte de la junta que asesora al Gobierno de Alberto Fernández sobre la estrategia para combatir la Covid-19 señala que el plan actual debe modificarse.
“La estrategia de una dosis no alcanza con la cepa delta”, dijo el doctor Eduardo López en una entrevista telefónica desde la ciudad de Buenos Aires. “La estrategia de marzo fue pensada con las cepas que tenían eficacia con una dosis. Argentina va a tener que salir a buscar más vacunas”.
El Ministerio de Salud ha reportado 15 casos de delta de viajeros provenientes del extranjero.
La segunda economía más grande de Sudamérica ha dependido hasta ahora de 30.5 millones de dosis de la vacuna rusa Sputnik V, la vacuna de la china Sinopharm y la de AstraZeneca. Parte del retraso se explica por la escasez generalizada de la segunda dosis de la Sputnik V.
Argentina cambió hace poco sus regulaciones locales para las vacunas con el objetivo de acelerar el acceso a un grupo más amplio de ellas, incluidas las fabricadas por laboratorios estadounidenses gracias a que la Administración Biden está aumentando las donaciones mundiales. Esta semana, el país también firmó un contrato para recibir 20 millones de vacunas de Moderna Inc. que llegarán a partir del primer trimestre de 2022.
El “requisito mínimo” del Gobierno debería ser vacunar con dos dosis a los mayores de 60 años y a adultos con comorbilidades, dijo López.

