El pasado 11 de junio, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés) dió a conocer que el fenómeno de “El Niño” se había formado en el Pacífico tropical.
“Pronosticadores predicen una probabilidad del 63% de que las temperaturas superficiales del mar superen los 2.0° C en la región del Pacífico monitoreada. Si se supera este umbral, la NOAA considera el evento ‘muy fuerte’”, aseguraron en su momento.
Ante este panorama, los países de América Latina han adoptado medidas para mitigar los impactos del fenómeno.
Panamá
El Gobierno Nacional creó una comisión para coordinar la preparación y respuesta del Estado frente a los posibles efectos de El Niño, como prioridad para reducir el impacto de la sequía sobre la producción agrícola y pecuaria.
Además, el Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (Imhpa), dará seguimiento a la evolución del fenómeno para que las instituciones puedan anticipar medidas frente a la disminución de lluvias y el aumento de las temperaturas previsto entre julio y diciembre de 2026.
La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) informó que mantiene un monitoreo estrecho de las condiciones meteorológicas debido al incremento de la probabilidad de un El Niño severo, considerando el posible impacto sobre la disponibilidad de agua y la operación de la vía interoceánica.
Colombia
El Gobierno declaró una situación de desastre nacional para movilizar recursos antes de la llegada del fenómeno. Destinó unos 8 billones de pesos (2,485 millones de dólares) para garantizar el abastecimiento de agua, reforzar la seguridad alimentaria, preparar el sistema de salud, prevenir incendios forestales e impulsar proyectos de energía solar ante el riesgo de afectaciones al sistema eléctrico.
Perú
Tras las lluvias asociadas al Niño Costero de 2026, el Gobierno mantiene estados de emergencia en cientos de distritos, acelera obras de prevención y destina recursos para atender inundaciones y preparar al sector agrícola frente a las sequías que podrían intensificarse en los próximos meses.
México
El Gobierno de México aseguró que está reforzando la comunicación entre instituciones federales, estatales y locales, revisando las condiciones de los refugios temporales que se puedan necesitar y mejorando sus sistemas de alertamiento temprano. Además de crear un sistema que envíe alertas a los teléfonos celulares, en especial a los habitantes de zonas de mayor riesgo.
A nivel regional
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y otros organismos de Naciones Unidas, en los países con mayor riesgo, impulsaron la distribución de semillas más resistentes, cosechas tempranas, protección del ganado, fortalecimiento de los sistemas de alerta temprana y preparación de asistencia humanitaria antes de que el fenómeno alcance su mayor intensidad.
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) está recomendando a los gobiernos acelerar inversiones en infraestructura resiliente, mejorar los sistemas de monitoreo climático y reforzar la gestión del agua para reducir el impacto de sequías e inundaciones previstas entre finales de 2026 e inicios de 2027.
Según la FAO, la preocupación es especialmente alta porque existe una probabilidad del 81 % de que El Niño alcance una intensidad muy fuerte entre octubre y diciembre de 2026. Por ello, los países están priorizando la prevención mediante inversiones en infraestructura, agricultura resiliente y sistemas de alerta, en lugar de esperar a responder una vez ocurran los desastres.

