La Asociación de Editores de Medios de Comunicación de la Unión Europea, América Latina y el Caribe (EditoRed) exigió este 6 de enero a las autoridades venezolanas el cese inmediato de la persecución contra los medios de comunicación y la restitución de las garantías constitucionales para el libre ejercicio del periodismo.
Además, solicitó a las instituciones de la Unión Europea y a los organismos internacionales de América Latina que mantengan una vigilancia activa y no normalicen el silencio impuesto.
“La libertad de prensa es el termómetro de la salud democrática de una nación”, indicó la asociación en un comunicado.
EditoRed reiteró su apoyo incondicional a los editores y periodistas que, dentro y fuera de Venezuela, continúan trabajando con dignidad y valentía.
“No están solos; la comunidad editorial euro-latinoamericana reconoce y respalda su esfuerzo titánico. La verdad no puede ser objeto de negociación ni moneda de cambio. Sin periodismo libre, no hay ciudadanos, sino súbditos”, señaló la organización.
Ruptura de la legalidad
La asociación también denunció que las acciones emprendidas contra la prensa constituyen una violación flagrante de la normativa internacional que obliga a los Estados.
Aseguró que se está vulnerando de manera sistemática el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que garantizan la libertad de buscar, recibir y difundir información sin fronteras.
Asimismo, recordó que la Carta Democrática Interamericana establece que la libertad de expresión y de prensa son componentes fundamentales del ejercicio de la democracia.
“Ignorar estos mandatos no es un acto de soberanía, sino una ruptura deliberada del orden jurídico internacional que sitúa a los responsables al margen de la comunidad de naciones democráticas”, advirtió.
El lunes, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) de Venezuela exigió la liberación inmediata de 23 periodistas y trabajadores de la prensa, quienes permanecen privados de libertad de forma “injusta y arbitraria”, como consecuencia directa de su labor informativa.




