El Gobierno de Bolivia pidió este jueves a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que evalúe de forma “equilibrada y completa” la crisis derivada de casi un mes de bloqueos y protestas que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz y que dejan al menos diez muertos, luego de que el organismo expresara su preocupación por el impacto sobre los derechos humanos.
El Ministerio de Relaciones Exteriores valoró que la CIDH reconociera que los bloqueos “generan afectaciones sobre derechos fundamentales de la población” en el acceso a salud, alimentos, medicamentos y otros servicios, aunque insistió en que también deben considerarse los resultados de las investigaciones oficiales en curso.
“Sin perjuicio de ello, el Estado considera necesario que toda evaluación sobre la situación incorpore de manera equilibrada y completa las afectaciones humanitarias derivadas de los bloqueos prolongados, así como los resultados de las investigaciones oficiales en curso, a fin de contribuir a una comprensión integral de los hechos”, señaló en un comunicado.
Asimismo, afirmó que reconocer el impacto humanitario de los bloqueos “exige una visión integral que resguarde simultáneamente las libertades democráticas y los derechos de la población en su conjunto”.
Los cortes de ruta que se realizan desde el 6 de mayo están alentados por la Federación de Campesinos de La Paz Tupac Katari, la Central Obrera Boliviana (COB) y los seguidores del expresidente Evo Morales (2006-2019), que exigen la renuncia de Paz, quien asumió el cargo hace casi siete meses.
