REDACCIÓN INTERNACIONAL, (AFP). -El exprimer ministro y magnate de las comunicaciones Silvio Berlusconi, quien deberá volver al banquillo de los acusados por el soborno de un senador, según decidió este miércoles el tribunal de Nápoles (sur de Italia), tiene pendientes numerosos casos con la justicia de su país.
En los próximos meses el líder indiscutible de la derecha italiana por más de 20 años, de 77 años, probablemente será expulsado del Parlamento y no podrá ejercer ningún cargo público ni ser candidato en las elecciones de los próximos seis años.
Los casos pendientes son:Corrupción de senador:Il Cavaliere deberá comparecer ante el tribunal de Nápoles el 11 de febrero del 2014 tras haber sido acusado del soborno en 2006 de un senador de la oposición con el objetivo de hacer caer el gobierno de centro-izquierda, liderado entonces por Romano Prodi, su acérrimo adversario. Fraude fiscal:
La suprema corte confirmó el pasado 1 de agosto en forma definitiva e irrevocable la condena a Berlusconi a cuatro años de cárcel por fraude fiscal --reducida por una amnistía a un año-- en la adquisición de derechos televisivos para su imperio audiovisual Mediaset.Il Cavaliere solicitó cumplir la condena realizando trabajos sociales.
El lugar será fijado en los próximos meses por la autoridad judicial. Los jueces establecieron sucesivamente una inhabilitación de dos años para ejercer cargos públicos por el mismo delito.Rubygate:El tribunal de Milán lo condenó en junio de este año en primera instancia a siete años de cárcel por abuso de poder y prostitución de menor por el llamado caso 'Ruby'.
El exjefe de gobierno fue condenado por haber pagado en 10 ocasiones a Ruby --el apodo de una exuberante marroquí menor de edad en el momento de los hechos--, sus servicios sexuales y por haber presionado a la policía para que la liberara tras su detención por hurto, en mayo de 2010.
Se trata del primer fallo, ya que tiene dos oportunidades más para recurrir la sentencia, según el derecho italiano. Prostitutas de Bari: Berlusconi corre el riesgo de que lo procesen por el reclutamiento de prostitutas en la ciudad de Bari (Pullas, sur).
En este caso se sospecha que haya instigado a las chicas a decir mentiras ante las autoridades judiciales para evitar escándalos por sus controvertidas veladas en su residencia privada al ritmo del "bunga-bunga" y de haber sobornado al mediador que las contactaba.
