Catar tiene una de las tasas de infección por habitante más altas del mundo, con el 3.3% de sus 2.75 millones de habitantes.
Más de 90 mil casos fueron detectados en el país, con 104 muertos, según las cifras oficiales publicadas.
Los trabajos de las obras del Mundial de Fútbol de 2022, acabadas al 80% según los responsables, se han ralentizado debido a las medidas de confinamiento y de distancia social.
Catar inició un desconfinamiento prudente, autorizando los rezos en algunas mezquitas.
Los cafés y los restaurantes pueden abrir con medidas de higiene especiales y de distancia social, a partir del 1 de julio.
Por otro lado, este jueves 25 de junio Catar confirmó el primer fallecimiento por Covid-19 entre los trabajadores de las obras de la Copa del Mundo.
Ese fallecimiento, de un ingeniero que no sufría ningún problema médico previo, fue anunciado en un primer momento por Doha News, una web de información muy popular entre los expatritados.
“Desafortunadamente, el 11 de junio de 2020, un ingeniero de 51 años, empleado de la empresa Conspel, falleció trágicamente por haberse contagiado del Covid-19”, declaró el comité de organización del Mundial en un comunicado, sin precisar su nacionalidad.
