Los chilenos votaban este sábado en la primera de dos jornadas de una elección considerada la más importante en democracia, en la que se elegirán las 155 personas que redactarán una nueva Constitución para sustituir a la actual, heredada de la dictadura de Augusto Pinochet.
“Aquí empieza un cambio de era, y si salimos a reclamar en 2019 hoy día hay que salir todos a votar”, pidió Carmela Irrutia, una votante de 46 años en un colegio electoral de la comuna de Ñuñoa en Santiago.
Con todas las medidas sanitarias que impone la pandemia, los centros de votación abrieron a las 8:00 a.m. y permanecerán abiertos hasta las 6:00 p.m., para que mas de 14 millones de chilenos acudan de manera voluntaria este sábado y domingo.
“Espero que tengamos una Constitución que recoja el alma de nuestro país”, dijo el presidente conservador, Sebastián Piñera, tras votar en la capital chilena, en un día frío y nublado.
Cada elector votará por cuatro cargos: un constituyente, un alcalde, un concejal y, por primera vez, un gobernador regional, en otro paso a una sociedad más participativa.
Se decidió que esta elección dure 48 horas por la nueva ola de la pandemia, que aplazó por cinco semanas esta cita prevista para el pasado 11 de abril. Durante la noche, las urnas serán resguardadas en los locales electorales y custodiadas por la Policía y Fuerzas Armadas.
De esta manera Chile comienza un inédito proceso constituyente que durará hasta el próximo año.
La nueva Constitución debe estar terminada en un plazo de nueve meses, prorrogable una sola vez por tres meses más, y en 2022 deberá ser aprobada o rechazada en un referéndum con voto obligatorio.

