Las autoridades del Departamento de Estado de Estados Unidos advirtieron que suspenderán inmediatamente las visas de ingreso de los funcionarios corruptos de Latinoamérica.
Ese anuncio del Departamento de Estado se realizó en una conferencia de prensa este miércoles en la ciudad de Washington, D. C.
Las autoridades estadounidenses detallaron que no permitirán el ingreso de trabajadores de gobierno y funcionarios corruptos de Latinoamérica.
Además, dijeron que tomarán medidas “más agresivas” contra quienes estén involucrados en el enriquecimiento ilícito de las arcas del Estado.
Esa medida sería extensiva, por ejemplo, a los familiares de los funcionarios de Guatemala, Honduras y El Salvador, que estén involucrados en actos de corrupción.
"En las próximas semanas y meses, las autoridades suspenderán sus viajes y los viajes de sus familias a Estados Unidos, y los nombrarán y avergonzarán públicamente... Así que no más viajes de compras o a Disney para líderes corruptos. No más estudios prestigiosos en Estados Unidos para los miembros de sus familias inmediatas que se benefician de ganancias robadas”, advirtió Patrick Ventrell, director de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley para los Programas del Hemisferio Occidental.
Un día después de que Washington colocara al exministro guatemalteco Alejandro Sinibaldi en la lista negra que prohíbe la entrada a Estados Unidos por acusaciones de corrupción, el Departamento de Estado dijo que la diplomacia estadounidense continuará usando estas herramientas de forma más “agresiva”.
En este sentido las autoridades del Departamento de Estado de Estados Unidos aseguraron que serán “mucho más agresivos” en materia del control de visas y en los temas relacionados con la corrupción en Centroamérica.
“América Central, con la notable excepción de Nicaragua, ha sido bendecida con instituciones democráticas, poblaciones jóvenes y un próspero comercio e inversión estadounidense. Sin embargo, a pesar de estas ventajas competitivas, América Central sufre la percepción de corrupción generalizada”, agregó Hugo Rodríguez, subsecretario adjunto para América Central del Departamento de Estado.
“En los últimos años, hemos visto a numerosos funcionarios del gobierno centroamericano obligados a abandonar su cargo, enviados a prisión e investigados por corrupción. No sorprende que la mayoría de las personas en Centroamérica crean que la corrupción es generalizada”, agregó Rodríguez.
En el año 1999, Estados Unidos retiró la visa de ingreso al expresidente panameño Ernesto Pérez Balladares y a un grupo de sus colaboradores, al vinculárseles al tráfico de ciudadanos chinos. En el 2005, también se suspendió la visa al entonces magistrado Winston Spadafora. A Spadafora se le aplicó la sección 212 (F) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad de Estados Unidos -enmendada por el US Patriot Act-, que suspende el ingreso a ese país de personas “que han cometido, participado o se han beneficiado de la corrupción en el desempeño de funciones públicas donde dicha corrupción resulta en graves consecuencias desfavorables para la actividad internacional de empresas estadounidenses, los objetivos de ayuda exterior estadounidense, la seguridad de Estados Unidos frente a delitos transnacionales y terrorismo o a la estabilidad de instituciones y naciones democráticas”.
