Como una situación de mucha complejidad y dificultades definió el diputado y dirigente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), en el poder, Darío Vivas, el panorama que ha venido afrontando su país en 2016, la cual, como sostiene el presidente Nicolás Maduro, es producto de una “guerra económica” de la “oligarquía” que está “montada en una conspiración para sacar al mandatario del poder y “acabar con la democracia”.
Por ello, aseguró Vivas, uno de los objetivos de la oposición es afectar al pueblo para que reaccione molesto contra el Gobierno, y la mejor manera de hacerlo fue inducir una escasez de productos, desviando las divisas que el Estado les da y abandonando la producción.
De acuerdo con el análisis de Vivas, todo ese escenario, sumado a la caída del precio del petróleo –que hizo desplomar los ingresos del Gobierno en los últimos dos años– y una “guerra contra el bolívar” que desde el extranjero desvirtuó la tasa de cambio, llevó a que en diciembre de 2015 el PSUV perdiera las elecciones legislativas –tras casi 17 años en el poder– y que la oposición obtuviera la mayoría. Y el choque de poderes comenzó.
“Ellos [los opositores] no supieron aprovechar esa fuerza que tenían en el mes de enero, esa desmoralización [de los chavistas] (...) y hoy hay una gran unidad alrededor del presidente [Nicolás Maduro]”, manifestó Vivas durante un conversatorio en la Embajada de Venezuela en Panamá ayer, al explicar a un grupo de unas 50 personas allí reunidas cómo ha afrontado el partido de gobierno lo que va de 2016, con un legislativo en contra.
La convocatoria de la embajada fue realizada el viernes, a propósito de escuchar en directo una rueda de prensa internacional en la que Maduro ofrecería un “Balance de la Participación de Venezuela ante el Congreso Mundial de Energía”. La rueda de prensa fue cancelada por el mandatario.
Vivas llegó a Panamá esta semana para participar de una reunión del Parlamento Latinoamericano (Parlatino), y aprovechó para realizar una gira a medios a fin de dar la versión oficial de lo que sucede en su país y, con ello, afrontar lo que llamó “el flagelo de la campaña mediática internacional”. Buscaba explicar, entre otras cosas, por qué el presidente Maduro aprobó el presupuesto del Estado para 2017 sin el concierto de la Asamblea Nacional.
En conversación con este medio, Vivas argumentó que fue necesario llegar a esto porque la derecha, “acostumbrada a no respetar las leyes y la Constitución”, desconoció una decisión del Consejo Nacional Electoral que suspendió la proclamación de tres diputados opositores del estado de Amazonas por supuestos actos fraudulentos de compra de votos y miembros de mesa. “Ellos al hacer ese acto de desacato, los actos de la Asamblea no tienen validez desde el punto de vista constitucional y legal”, alegó.
Añadió que, en vista de esto, el presidente Maduro le consultó a la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), que es la única que puede interpretar la Constitución, ante quién presentaba el presupuesto. El TSJ decidió que es él quien asume esa función de control y así el vicepresidente Aristóbulo Isturiz presentó el documento aprobado por Maduro el pasado viernes.
¿Y qué viene ahora?
La ejecución del presupuesto, que dirige toda la acción de inversión al aspecto social, a garantizar la seguridad social del pueblo, las pensiones y jubilaciones, continuar con la construcción de viviendas, nos hemos planteado llegar a 3 millones durante el año 2018, continuar con la educación gratuita, con la gratuidad de la salud, con todos los proyectos que el poder popular ha presentado. Todo el grueso del presupuesto va dirigido a desarrollar los proyectos del pueblo y a la productividad, a romper el modelo rentista petrolero, en el cual se ha basado la economía durante todos estos años. ¿Qué significa? Desarrollar otros sectores que han estado paralizados durante estos años: la agricultura, la petroquímica y el turismo.
Pero Venezuela tenía empresas, industrias, turismo.
Pero eso se acabó. El turismo nunca ha sido un potencial para Venezuela. Las industrias básicas, el oro, el aluminio y el hierro estaba en manos de las empresas multinacionales y le dejaban a Venezuela una pequeña renta. En su mayoría, esas empresas las quebraron (...) el desarrollo industrial, nunca se había visto en Venezuela porque a los gobiernos de la Cuarta República no les interesaba la inversión porque dependían de la economía estadounidense. Lo que hacíamos es que extraíamos nuestras riquezas naturales y sin procesar se las enviábamos a través de las multinacionales, que las elaboraban y nos las devolvían en carros, en neveras, en bombillos, computadoras (...) ahora estamos relanzando todo eso y buscando que pueda tener soberanía en todos los renglones, y al mismo tiempo, que pueda exportar.
Cuando Vivas hablaba en la embajada, expresó que el presupuesto no está montado sobre el petróleo, sino sobre la recaudación fiscal. “Esa burguesía parasitaria va a tener ahora que sostener al Estado”, aseguró.
Al preguntarle si eso significa que las empresas van a tener que pagar más impuestos, explicó que el Gobierno tomó la provisión de calcular el valor del petróleo en 30 dólares el barril. “¿Sabes lo que eso significa eso? El costo de producción es alto y la ganancia es poca. Digamos que el 50% es para producirlo y el otro 50% es lo que pudiera entrar. Tú tienes que salir entonces en la búsqueda, y sincerar todo el régimen fiscal, de impuestos, tiene que ser más severo, más responsable, más disciplinado”. “El que más tiene más paga, debe ser así, y esa inversión se traduce en seguridad social del pueblo”, remarcó el diputado.
En el tema del desabastecimiento, usted dijo en su presentación que han hecho acuerdos con empresarios colombianos que empezaron a abastecerlos y que van a proveerles de todo lo que ha escaseado en el país.
Sí. Porque vamos en la línea de la producción, y el pueblo venezolano se está organizando para eso. Hemos constituido lo que llamamos los Comités Locales de Abastecimiento y Producción Socialista (Claps). Ese es el pueblo organizado, ese pueblo se está creando una nueva red de producción que rompa con el monopolio que tienen ahorita las grandes empresas transnacionales en la distribución. Al mismo tiempo, estamos formando a nuestro pueblo para que produzca, desde el pequeño huerto hasta las grandes extensiones de terreno (...) es pasar de ser dependiente a ser soberano en concepto de alimentación.
Vivas relató, entonces, cómo la “revolución” redujo la desnutrición que recibió de los gobiernos de derecha, y cómo sacó de la pobreza crítica (78%), donde la gente no comía, al nivel de pobreza. Por eso, dijo poco antes a los presentes, hoy la gente está molesta porque ha perdido el nivel al que la “revolución” los acostumbró.
La tirantez, entre la Asamblea y el Ejecutivo se ha ido profundizando, y en este momento ustedes ven a la Asamblea en desacato, y la Asamblea siente que el TSJ y el Ejecutivo desconocen su poder autónomo. ¿Hay una crisis institucional?
Pero promovida por los sectores de la derecha. Cuando un poder se pone en desacato, al no aceptar lo que el otro dice, porque yo considero que soy un suprapoder, hay una confrontación. La derecha tiene mayoría en la Asamblea, y al tener esa mayoría quiere pasar por encima de todos los poderes, acabar con el Estado de derecho y sacar a Nicolás Maduro. El presidente de la Asamblea dijo el 5 de enero, el presidente Nicolás Maduro sale de Miraflores en seis meses, y el período se le acaba a Nicolás en diciembre de 2018. Para que tú lo puedas sacar en seis meses, tienes que dar un golpe de Estado, él anunció toda una acción conspirativa que se iba a dar (...) Entonces, cuando tú desconoces la decisión del TSJ, tú estás diciendo que tú eres el suprapoder (...) Yo soy diputado, y voy a esa Asamblea a debatir con ellos, pero lo que ahí hacemos no tiene ninguna validez, no es vinculante para el Estado. Quién hizo eso, no fuimos nosotros, es la actitud soberbia de creer que como soy mayoría en la AN, yo puedo pasar por encima de todos los poderes.
Qué va a pasar si siguen en paralelo, la Asamblea no funciona, la desconocen.
Nosotros no estamos desconociendo la Asamblea.
Pero si dicen que está en desacato y que todas sus acciones son nulas, es como desconocerla.
Está bien, pero eso no somos nosotros, es que ellos se pusieron en desacato, nosotros llegábamos y votábamos y aprobábamos cosas allí, el presidente presentó la Memoria y Cuenta allí; el 15 de enero, ahí funcionaba la cosa. ¡Ah!, pero tú quieres tumbar el Gobierno y pasas por encima de la Constitución, y tratas de imponerte.
Usted dijo que hoy están más unidos que nunca. ¿Por qué lo dice?
Es un pueblo que está moralizado, que está muy consciente y más unido que nunca porque algunas dificultades que tuvimos, algunas cosas que no hicimos, algunas fallas que siempre planteaba el presidente Hugo Chávez, del burocratismo, de no acercarnos a nuestro pueblo, de no estimular y desarrollar el poder popular, y ese era un reclamo de nuestra propia gente, que lo hemos venido superando, y hoy el PSUV está restructurando sus equipos de dirección a todos los niveles, se están recomponiendo las fuerzas sociales, hay un reagrupamiento de las fuerzas sociales revolucionarias. En este mes de octubre nuestro pueblo está en las calles movilizado permanentemente, en defensa de la revolución que significa en defensa de la paz, de la tranquilidad.
Usted aseguró que todos los componentes de las fuerzas armadas están hoy con la revolución más que con la institucionalidad. ¿Eso qué significa?, es difícil entenderlo.
Claro, dicho de esta manera, dicho así ahí. Pero el concepto de revolución para nuestras fuerzas armadas es un concepto de independencia, de soberanía, de defensa integral de la patria (...) Ayer la derecha nos quitó ese valor patriota, ese sentido de vivir en una tierra que es nuestra, que tiene toda una historia, una cultura (...) no vamos a permitir que nadie, llámese como se llame, por más poderoso que sea nos vaya a decir qué tenemos que hacer, eso lo decimos nosotros, los venezolanos (...) Hoy esa fuerza armada se reconoce en eso, en el concepto de patria. Y así como defendemos la patria de Bolívar, defendemos a Latinoamérica (...) Y por eso es que nosotros decimos que tenemos que romper la hegemonía imperial, convirtiendo la región en una región potencia caribeña y latinoamericana, y por eso nos hemos esmerado en la complementariedad, tu debilidad Panamá con mi fortaleza, mi debilidad con tu fortaleza (...) Eso el imperialismo no lo quiere, no lo quiere el capitalismo, el capitalismo no nos quiere a nosotros unidos, nos quiere separados y nosotros estamos enfrentando a ese monstruo y lo vamos a derrotar.
