Desde este lunes 6 de diciembre Estados Unidos exigirá a los viajeros de todo el mundo que presenten una prueba negativa del nuevo coronavirus en las 24 horas anteriores a su vuelo.
Esa prueba deberá ser presentada independientemente de su estado de vacunación o país de origen con la intención de evitar la transmisión comunitaria en territorio estadounidense de la Ómicron, la nueva variante de la Covid-19.
Las autoridades estadounidenses confirmaron este miércoles 1 de diciembre el primer caso de la variante Ómicron, la cual fue detectado en el estado California.
De acuerdo con los reportes de prensa, el infectado con la nueva variante es un hombre que volvió a Estados Unidos luego de estar en Sudáfrica.
La nueva medida forma parte del paquete anunciado este jueves 2 de diciembre por el gobierno del presidente Joe Biden, que incluye las políticas que se seguirán en el país durante el invierno en un país que tiene más de 70 millones de personas que no están vacunadas.
Antes de esta decisión Estados Unidos requería pruebas antes de la salida a los viajeros aéreos vacunados y no vacunados. Sin embargo, eran más exigentes con los sin vacunar.
Por ejemplo, los no vacunados debían presentar una prueba negativa en las 24 horas anteriores a su vuelo, mientras que los vacunados presentaban una realizada con 72 horas anteriores al viaje.

